Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 24 Abril, 2017

Cuando los sentimientos mandan

¡Qué difícil cambiar los propios sentimientos!
Mis queridos lectores jamás se podrán imaginar, cuántas veces me he hecho la pregunta de por qué si nací en Costa Rica y soy costarricense, cuando se enfrenta la Selección Nacional contra Italia, mi Patria de sangre, mis sentimientos se vuelcan totalmente hacia la escuadra “azurra”.
Y no lo puedo evitar: mi sangre le gana a mi tierra.
E igual me sucede en otros escenarios del deporte.
Desde niño fui anti Real Madrid y anti Barcelona.
De joven me atrapó el Atlético de Madrid de Peiró y luego del mago Paolo Futre, aunque mi equipo en España es el actual ocupante del último lugar y candidato al descenso, el Osasuna de Pamplona, influenciada mi afición por los sacerdotes dominicos que me formaron, casi todos oriundos de Navarra.
Me da coraje y hasta impotencia que mis sentimientos rechacen afición, devoción, afecto y otros etcéteras hacia el Real Madrid, a pesar de la presencia en sus filas del compatriota Keylor Navas.
Me da rabia que Keylor Navas no haya podido “hacerme” seguidor del club merengue, pero esto es responsabilidad de mis sentimientos y desde luego, no es culpa del formidable portero nacional.
Y, aunque a nadie le interese lo que voy a escribir: ¿por qué Tano en un juego entre el Real Madrid con Keylor Navas en el marco contra el Bayern Múnich, con el que no tiene absolutamente nada que ver, “va con los alemanes”?.
Por los sentimientos, por el arraigado antimadridismo.
Y digo esto porque si dichosamente para mí, Keylor Navas deja al Real Madrid y se va (por ejemplo), con el Cholo Simeone al Inter de Milán (ojalá), inmediatamente mis sentimientos se van a volcar en favor del espectacular portero costarricense. Me convertiría de inmediato en otro fanático del arquero compatriota, como lo son hoy los millones que lo siguen en la Casa Blanca.
De manera que (para mí), el problema no es Keylor; es el Real Madrid y les cuento que a la hora del penal que le tiró Lewandowski, pedí con toda mi alma que Navas se lo detuviera, simple y llanamente porque era un duelo entre un alemán (polaco) y un tico y no entre el Bayern Múnich y el Real Madrid. Ojalá me entiendan y comprendan esta ensalada de conceptos.

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