Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Jueves 23 Marzo, 2017

Prensa deportiva mexicana se estancó en 1950

Estamos a pocas horas de un nuevo juego eliminatorio entre las selecciones de Costa Rica y México, esta vez en ruta a Rusia 18 y con sede en el Estadio Azteca.
Es normal que en los previos del encuentro, nos interesamos un poco más en conocer las opiniones de la prensa deportiva mexicana de cara al evento. Nos divertimos con algunas opiniones.
David Faitelson, por ejemplo, que en ocasiones le ha dado por hablar muy bien del fútbol costarricense a nivel de selecciones nacionales, para este compromiso del viernes se pasó de acera y en uno de los 24 programas diarios en los que interviene, manifestó, sin ponerse colorado, que este “partidito” eliminatorio no tiene la menor relevancia, que México tiene que ganarlo a pesar de las ausencias por lesión de varios de sus jugadores estelares y que lo más relevante para el fútbol mexicano, es la participación de su Selección Nacional en la Copa Confederaciones a jugarse en Rusia en junio.
Faitelson retornó al viejo esquema de sus colegas de la prensa deportiva, empeñados en querer meter y comparar el fútbol de su Tri, con seleccionados de América del Sur y Europa y menospreciando a la zona de Concacaf, a pesar de que en la pasada eliminatoria estuvieron a un minuto de ser eliminados del Mundial en Brasil.
Don David adelantó que Óscar Ramírez tiene presupuestada una derrota en este juego contra México, de manera que a pesar de las limitaciones del equipo de Juan Carlos Osorio, debe triunfar en el Azteca sin mucho apremio.
Faitelson sigue estacionado en las décadas 50-60, cuando México nos eliminaba a cada rato de las Copas del Mundo y era el coco del área.
Este columnista creció con el trauma de ver a Héctor Hernández meter tres goles en un solo juego en el Estadio Nacional, mientras los ticos pasamos muchos años recordando el primer gol de Vivo Gobán a México, el segundo de Fernando Hernández y otro por ahí de Juan Soto.
Hoy la historia muestra diferente escenario y el Mundial de Brasil fue la prueba más determinante para marcar el ascenso del fútbol costarricense a nivel de selecciones nacionales, por encima del mexicano.
México, ni es el gigante de la Concacaf, ni el coco de la zona; ellos lo saben pero no lo digieren. Están incómodos, temerosos, inseguros para el partido de mañana porque el Azteca dejó de asustar y ya los rivales no pierden solo por el escenario. Ahora también hay que jugar al fútbol.
gpandolfo@larepublica.net