Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 2 Marzo, 2017

La debacle del Saprissa es película repetida

El 0-0 en Tibás fue un mal resultado; eso lo tuvimos muy claro y en su momento lo escribimos.

La necesidad de meter un gol en Hidalgo, podía resultar letal para las aspiraciones del Saprissa a clasificarse. Lo dijimos en el programa de Erick Lonnis la noche del lunes.
“Saprissa no es un equipo que juega al empate, al 0-0 para alargar la serie hasta los penales. Su marca es otra, juega a ganar, hoy tiene que ganar, tiene que meter goles, pero no puede abrirse ni buscar la red rival alegremente porque lo fusilan”. Nota de Tano del pasado martes.
No dije “lo pueden fusilar”. Dije “lo fusilan” y lo fusilaron. No me interesa jugar de adivino, que es de lo que menos soy, pero este partido de vuelta entre los Tuzos y el Monstruo lo tenía proyectado tal como se dio, solo que con menos goles en contra del campeón nacional.
Decíamos en la misma Nota del pasado martes que el técnico de Pachuca, Diego Alonso, sabía mucho más del campeón nacional que la semana pasada y que planificaría el juego de vuelta con mayor conocimiento de causa. Dicho y hecho.
Carlos Watson, reconoció después de la derrota, que el Pachuca había marcado muy bien a sus mejores jugadores.
Esta derrota del Saprissa estaba presupuestada y sumergirse ahora en hallar los argumentos para justificar la debacle casi que no tiene sentido. Es historia repetida con un par de excepciones; la estadística es cruel y tajante en contra de los clubes nacionales.
Ya todos conocemos y sabemos las razones del porqué a nivel de clubes, los mexicanos son muy superiores a los nuestros. Solo citemos que el salario del delantero de los Tigres, André Pierre Gignac supera solito el de unos 60 futbolistas de los equipos chicos de nuestro campeonato.
Donde hoy superamos a los mexicanos es en número y calidad de nuestros legionarios, mejores y más cotizados que los de ellos, lo que se refleja en la Selección Nacional mayor.
Entonces no hagamos drama por la eliminación del Saprissa; no hay manera de que los equipos ticos derroten de forma contundente a los mexicanos en nuestro país y siempre viajan al juego de vuelta contra las cuerdas y virtualmente eliminados.
Se repitió la historia; otra paliza; nueva humillación.
El Mundial de Clubes sigue distante; nuestro campeonato, poco competitivo, no prepara a sus mejores equipos para eventos de tan alta envergadura.
Sigamos a lo puro tico: invierno, verano, invierno, verano, inv….
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