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Miércoles, 12 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 27 febrero, 2017


Cuando “non grata”, vuelve a ser grata

Tres temas del arbitraje costarricense.
Tengo la impresión de que a través de los años, todos los equipos de nuestra primera división han declarado “persona non grata” a silbateros que según ellos, los han perjudicado en un partido específico y piden a la Comisión de Arbitraje que no se los vuelva a nombrar.
Y, como sucede en todos los escándalos que revientan en nuestra patria, la calentura no pasa de los tres día de rigor, señalados por don Ricardo Jiménez y se acabó.
Enfriado el escándalo con el paso de las horas, se olvidan las penas, los rencores y al rato, pocas fechas o muchas fechas después, la Comisión les vuelve a ensartar al árbitro cuestionado que regresa a cualquier estadio como si nada.
No recuerdo ningún caso de un árbitro costarricense acusado y señalado como responsable de la derrota de un equipo, que no haya jamás regresado a pitar en el escenario donde metió la pata.
Ya verán que ahorita veremos a Jeffrey Solís pitando en Pérez Zeledón, equipo que lo señaló como responsable del empate que logró el Cartaginés, luego de que el juez se inventó un penal en el minuto 98.
El segundo tema va con el nombramiento reciente de Pedro Navarro para que pitara Alajuelense y San Carlos. Aparte de que confirma lo comentado en el párrafo anterior, la Comisión les mete a los sancarleños al juez que le “regaló” dos penales a la Liga con los que derrotó a los Toros en Ciudad Quesada en la primera vuelta. Consideramos que escoger a Navarro para este juego no tenía el menor sentido. Fue una selección total y absolutamente ilógica, dado que don Pedro, que no es un robot, estaba condicionado a la hora de tomar sus decisiones. Por dicha y por la capacidad del silbatero, sacó adelante la faena. ¿Qué pretendía la Comisión de Arbitraje con este nombramiento? ¿Demostrar qué?
Y cierro con el caso de la silbatera Marianela Araya, designada para pitar en la primera fecha del Verano, el juego Universidad y Carmelita.
La jueza hizo muy buen trabajo y así lo reconoció la crítica; sacó el partido sin mayores problemas. A pesar de su buena actuación, ha sido congelada por la Comisión de Arbitraje, acostumbrada a meter en el refrigerador a los árbitros que se equivocan. A Pedro Navarro lo archivaron por sus “tortas” en Ciudad Quesada y a Jeffrey Solís lo mantienen en la nevera por su error en Pérez Zeledón.
¿Machismo o aspectos reglamentarios o físicos que desconocemos?

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