Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 24 Febrero, 2009

NOTA DE TANO


Se supone, digo, se supone que un entrenador que planifica un partido como lo hizo Juan Luis Hernández para enfrentar al Alajuelense, debería ser castigado con la derrota.
Todo lo contrario, fue premiado con el triunfo.
Qué dirían los analistas del fútbol si acuden al Ricardo Saprissa a presenciar el juego Costa Rica y Honduras, primero de la hexagonal, y apenas se inicia el partido, se dan cuenta de esta estrategia de Rodrigo Kenton.
Walter Centeno en marca personal a Mario Iván Guerrero, defensa izquierdo.
Roy Myers persiguiendo por toda la cancha a Emil Martínez; Celso Borges pegado de estampilla a Hendry Thomas y Armando Alonso respirando en la nariz de Mario Rodríguez; además, William Sunsing oliéndole los tobillos a Amado Guevara y desde luego las marcas tradicionales del par de centrales, Umaña y Fernández sobre Suazo y Walter Martínez y la de Junior Díaz con Oscar García.
¿Furtado y Saborío?
¡Salaos, que vean a ver qué hacen!
Así planificó Juan Luis el partido del Cartaginés contra la Liga y lo ganó sin mayores problemas.
Repasemos la opinión de tres aficionados.
Primera: “Don Pandolfo, soy morado, pero lo cierto es que Cartago está de primero y las palabras sobran. Alabo la prontitud con que J. Luis vio la falla e hizo el ajuste. Cuesta ver esto en un entrenador. La Liga, la verdad muy mal, pero no muy diferente a todos los equipos, incluyendo al Monstruo que la vio fea contra la U. Ciertamente no hay un solo equipo de calidad. En teoría debería ser el Sapri pero anda flojo”.
Segunda: “Tano, el gris y opaco desempeño no refleja el trabajo de su entrenador sino el nivel de su nómina, o mejor dicho el trabajo de su junta directiva. Herrera no es el primer técnico de los últimos en la Liga (recuerdo al menos a Restrepo) que en algunas declaraciones se les ve ‘mordiéndose la lengua’ para no gritar lo que en realidad piensan, pero de alguna forma lo dejan entrever: las limitaciones presupuestarias los obligan a trabajar con ‘lo que hay’ o a traer ‘lo que puedan pagar’. Por eso no culpo a Popeye por no poder armar un equipo de respeto. ¿De qué proceso nos hablan estos señores si arrancan jugando un torneo con jóvenes promesas y luego de seis meses y un esperanzador resultado se van dos de los jugadores más regulares y los reemplazan con extranjeros viejos, caros y malos?”.
Tercera: “El segundo tiempo Juan Luis le dio vuelta a la tortilla al Popeye… le subió a los marcadores que pasaron a ser los marcados; anticiparon, abrieron, remataron… el segundo tiempo fue azul con 11 y con 10. Humildemente pienso que Juan Luis metió a la Liga en un letargo del cual luego esta no quiso salir… Y digo que no quiso porque Cartago aflojó amarras y se fue alegremente al ataque… Tácticamente la Liga se fue goleada”.

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