Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 15 Enero, 2009

NOTA DE TANO


Nos contaron que pocos días atrás en zonas turísticas de Limón, varios futbolistas de nuestra primera división y otro que juega en el fútbol europeo en una segunda división, todos plenos de antecedentes de mal comportamiento e indisciplina en varios clubes del fútbol nacional, se andaban una fiesta de padre y señor mío, con varios días de duración.
Atrapados en una adicción, siguen la ruta de Garrincha, Corbatta, Ortega, Gascoigne y lamentablemente, el mismo sendero de un mundialista de Italia 90 que no ha podido salir 18 años después de ese infierno.
Pero, no hay casos perdidos y menos imposibles.
Se los digo por experiencia propia.
Hablo de esto porque la prensa deportiva no se entera plenamente de los motivos por los que los jugadores son separados de los clubes. Nos enteramos de que equis equipo desestimó, separó o desenchufó a jugadores que incluso juegan muy bien al fútbol, tuvieron un buen torneo, pero no los ocupan para el certamen siguiente.
Personalizando el asunto, aún no me explico las razones por las que la Universidad de Costa Rica dejó libres a cuatro de sus mejores futbolistas: Kareen McLean, Berny Scott, Heiner Mora y Danny Quendambú.
Los cuatro son magníficos futbolistas, sobre todo Mora, de quien supimos estuvo en el ojo del Saprissa después de su brillante temporada con Santos antes del descenso. Mora pasó a Brujas y luego a la UCR, de donde sale por la puerta de atrás.
¿Será que son futbolistas indisciplinados?
¿Es por mal comportamiento fuera de las canchas que los dejan libres o son razones tácticas o técnicas?
Como no somos detectives es difícil la respuesta.
Traigo a cuenta todo esto porque me parece que Danny Quendambú es muy buen delantero; no sé, repito si es que se porta mal fuera de casa, pero en la cancha, ha demostrado ser un atacante muy interesante, incluso con jugadas y goles en sus equipos de primer nivel.
Me parece que Danny ayudó muchísimo a la UCR y a Johnny Chávez cuando se le dio la titularidad y muchos minutos de juego en la segunda parte del torneo de Invierno.
Fue punto alto del equipo celeste.
Ahora está libre.
Me parece que si Quendambú fue dejado en libertad por razones técnicas y no disciplinarias, perfectamente podría ser el delantero que anda buscando el Alajuelense y que llevó a su dirigencia a volcar la mirada en un “tronco” de casi dos metros de alto llamado Eugenio Peralta, que por suerte se arrepintió de vestirse rojinegro por el meneón.
Estoy completamente seguro que Danny Quendambú en un equipo grande como la Liga y con espacio en la titularidad, se pierde de vista porque tiene y ha enseñado condiciones en delanteras de clubes pequeños.
Invito a la dirigencia de la Liga a que haga la prueba, si es que Quendambú está en el mercado y es atleta de buen comportamiento. De lo contrario, si gusta de la fiesta: ¡jamás!

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