Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 30 Diciembre, 2008

NOTA DE TANO

Don Germán Retana es un tipo diplomático; en su columna semanal en LA REPUBLICA que, como dice La Machaca, debe ser de lectura obligatoria, el distinguido profesional con mucho estilo, en varias ocasiones le manda filazos a Pedro para que los entienda Juan, con un uso del idioma exquisito.
La noche de Navidad, el gran amigo publicó una columna titulada “¿Cuánto pesa el entorno”?, que tiene que ver, desde luego, con la desteñida presentación del Alajuelense en el Ricardo Saprissa, escenario del que salió goleado 3-0 y perdió una ventaja de dos goles obtenida en el juego de ida.
Fiel a su estilo, no generador de problemas, ni de polémica, don Germán no hace específica alusión de ese partido, pero es fácil deducir de que se refiere al mismo.
El tema alcanza para un par de Notas.
Dice Retana.
“Un equipo deportivo puede achacar una derrota en campo ajeno a las condiciones del estadio y al comportamiento de la afición rival; una empresa puede justificar bajos resultados por competir en un ambiente en crisis y una persona puede argumentar que otras tienen la culpa de sus fracasos. ¿Qué tan válidos son estos argumentos?
Cuando esos escenarios o circunstancias se conocen de antemano lo que procede es disminuir la preocupación y aumentar la ocupación en la preparación de la mejor respuesta a tales adversidades.
Eleanor Roosevelt decía que nadie puede hacernos sentir mal sin nuestro consentimiento.
La visualización o definición de la imagen anticipada de lo que podría ocurrir en un partido, es una valiosa herramienta utilizada en el deporte para incrementar la fortaleza mental de los atletas y reducir los efectos externos sobre su confianza y determinación.
En igual modo, cuando las personas creen en sí mismas, en sus capacidades y anhelos, es muy difícil que el entorno constituya una barrera inexpugnable. Ellas poseen la disciplina de aislar la distracción de todo aquello que atente contra el alcance de sus objetivos. Incluso, no faltarán quienes les atribuyan arrogancia y prepotencia por el hecho de no atenderles en los minutos en que la máxima concentración mental puede hacer la diferencia”.
Repaso esta primera parte de la opinión profesional de don Germán y comparo lo que escuché decir a Marcelo Herrera, técnico de la Liga y a su presidente, Jorge Hidalgo, antes y después de esa humillante derrota de la Liga en el Saprissa y notamos que son discursos diferentes.
A los jugadores de la Liga no se les preparó mentalmente para que defendieran un título que tenían en su bolsa; se les dijo que con lo actuado era más que suficiente; que habían hecho más de la cuenta; que nadie creía en ellos y estaban en la final; que habían llegado muy largo.
Nada de lo que apunta Retana se puso en práctica y como dice la señora Roosevelt, todo el engranaje manudo “consintió” a que el Saprissa les pasara por encima. Seguimos mañana.

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