Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 12 Diciembre, 2008

NOTA DE TANO


No es la primera ocasión que reproducimos un análisis de Nemesio Rodríguez, de EFE. Nos agrada su estilo. Ayer comparó las trayectorias de dos grandes atletas: leamos.
“Los deportistas que luchan contra el paso del tiempo son admirables, aunque a veces el costo de mantenerse en activo sea demasiado alto.
A sus 35 años, el defensa argentino Javier Zanetti lleva los galones de capitán del Inter y sigue demostrando en el campo que resiste bien el avance de los años.
A la misma edad, el laureado boxeador Oscar de la Hoya sigue mirando fijamente a sus rivales con la intención de amedrentarlos, pero la fuerza de sus puños y la agilidad de sus brazos y piernas ya no es la misma de antaño.
A Zanetti, que sumó 128 partidos con la selección argentina en el reciente partido del debut de Diego Armando Maradona como técnico nacional, el buen fútbol le sale de sus botas con la misma facilidad de siempre.
El ex director de Gazzetta dello Sport, Candido Cannavó, dedicó su columna del lunes al ‘eterno’ Zanetti, al que define un ‘Señor Todoterreno’ siempre listo para servir al equipo y del que ningún técnico ‘ha tenido jamás duda alguna’.
Los elogios surgieron tras el paseo del Inter, el sábado anterior, por el Olímpico romano, con un rotundo 3-0 sobre Lazio, en el que Javier Zanetti, ‘sin fallar un solo balón’ (Cannavó), fue de los más destacados.
A De la Hoya, en cambio, no le escribieron elogios después del combate. Todo lo contrario. Solo críticas y recomendaciones de que se retire tras la paliza que le propinó el sábado el filipino Manny Pacquiao.
El ‘Golden Boy’ perdió por K.O. en el noveno asalto y acabó con el rostro tumefacto, vapuleado por los golpes de ‘Pacman’, campeón mundial en cinco categorías.
Lo que más sorprendió a los periodistas es que De la Hoya, uno de los mejores boxeadores de las dos últimas décadas, apenas lanzó golpes, desorientado por la velocidad y la contundente pegada de su rival.
‘Lejos estuvo aquel Oscar que lanzaba su efectivo jab zurdo y poderosos ganchos. Pareciera que solo escaló el cuadrilátero para cumplir con el papel de receptor de castigo’, escribió Alfredo Jaime Gómez, de Esto.
Una humillación para un boxeador que ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 en el peso ligero y fue diez veces campeón del mundo en seis categorías diferentes. El mito del boxeador surgido de una barriada de Los Angeles quedó hecho trizas.
Un mito que comenzó en los Juegos de Barcelona, donde celebró cada triunfo arrodillándose en el tapete y señalando hacia el cielo en memoria de su madre, Cecilia, que había fallecido de cáncer cuando él tenía 17 años.
Después del sábado, Zanetti y De la Hoya viven momentos muy distintos. El boxeador estará meditando su retirada, mientras el futbolista mantiene su pugna contra el paso del tiempo sin bajar la guardia”.

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