Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 27 Noviembre, 2008

NOTA DE TANO


Cada entrenador tiene su propio librillo y matapulgas a su estilo.
No estuvimos presentes en el partido en que Juan Carlos Arguedas sacó del terreno de juego a su defensor Luis Peña, quien había ingresado pocos minutos antes en una variante emergente en la retaguardia de los toros, pero todos recordamos la trifulca.
Peña se molestó con el entrenador y amenazó con abandonar al club; Arguedas, como debe ser, no ventiló los trapos sucios afuera del vestuario; solucionó las cosas adentro y ya al partido siguiente, Luis estaba jugando como si nada y hoy es un baluarte de la defensa norteña.
El domingo pasado en el partido entre Herediano y San Carlos se presentó una situación similar, cuando el “Carasucia” Arguedas no le perdonó a uno de sus mejores hombres, o al menos, uno de los más cotizados, Carlos Clark, un par de descuidos defensivos que le costaron al equipo, con la complicidad en marca de otros jugadores, el segundo gol florense anotado por Marvin Angulo, que en aquel momento a media hora del final del juego, significaba la eliminación de los sancarleños.
En esta situación sí estuvimos presentes y la presenciamos en nuestras propias narices.
Arguedas reaccionó con agresividad verbal al error (según él) de su futbolista y lo increpó con gestos y palabras, mostrándole con señas desde su sector, las deficiencias en la marca que permitieron el remate distante de Angulo, disparo que se filtró por un bosque de piernas y se fue a la red.
En el mismo instante en que el técnico sancarleño vociferaba contra uno de sus jugadores, ordenaba a su asistente técnico el relevo y así Johnny Woodly entró por Clark. No vimos en el defensor sustituido ninguna señal de protesta. Salió y se sentó con sus compañeros reservistas, aunque luego la televisión sí nos mostró una mirada poco amistosa de don Carlos cuando pasó al lado de su entrenador.
Al terminar el partido los periodistas tocaron el tema y en la conferencia de prensa, Arguedas fue enfático y dijo que en su equipo él es el que ordena los cambios y el que decide quién juega, quién sale y quién entra en el momento en que lo considere oportuno.
¡Bravo por el “Carasucia”!
Excelente respuesta.
Nos dio la impresión de que un medio de comunicación televisivo, quiso armar una bronca entre algunos jugadores sancarleños con su técnico, probablemente derivada de un reciente roce entre Juan Carlos y un periodista de ese medio, pero el asunto no pasó a más.
Si bien es cierto algunos jugadores norteños mostraron leve molestia por lo sucedido con Clark, al final sentimos un respaldo total hacia las decisiones de su director técnico, que en otro orden de cosas, acertó con esa variante pues fue precisamente Woodly el que gestó con impresionante salto, la acción que terminó en la red Monguío y dio la dramática clasificación al equipo.

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