Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 8 Septiembre, 2008

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
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Está muy bien que Rodrigo Kenton y Carlos Watson vendieran la idea de que Surinam no sería un rival fácil, pues obligaron a los seleccionados a entrar como una tromba desde el comienzo del partido, y aún cuando la primera anotación cayó temprano, la tricolor insistió, fue por el segundo gol, por el tercero, por el cuarto y así la cuenta terminó en siete.
El gran mérito de la Selección Nacional no fue tanto futbolístico como mental. ¿Cuántas veces se ha enfrentado a rivales débiles y una vez convertidos los dos primeros tantos baja el ritmo y vive de las rentas por el resto de los 90 minutos?. Muchísimas. Innumerables veces.
Eso fue lo que más nos gustó. Kenton se molestó tras el pírrico dos a cero del primer tiempo, insistió, quiso más, hizo cambios, mandó al equipo arriba para hacer pedazos a un rival que se prestaba para un festín de goles y terminó en un 7-0 que pudo dar para ocho, nueve, diez, no sé cuántos dardos más.
En actitud ya se ve una mejoría notable en comparación con la tricolor que se enfrentó a Granada en la primera fase, cuando el cuerpo técnico anterior sostuvo que el empate de visitantes era aceptable y celebró con grandes alharacas un 3-0 en el Saprissa, ante un adversario sinceramente peor que Surinam.
Ahora bien, no se puede tapar el sol con un dedo. Costa Rica llegó 40 veces o más al arco del sufrido, pero buen portero Ronny Aloema, y concretó un porcentaje mínimo de esas incursiones; de hecho cuatro goles se produjeron cuando los sudamericanos ya tenían dos hombres menos en la cancha y se veía que las piernas no les daban.
Si por la víspera se saca el día, la noticia buena es que la Selección Nacional no tendrá problema alguno para avanzar a la hexagonal final de Concacaf.
Tiene seis puntos y el único contrario que le resta por enfrentar en esta ronda es Haití, una selección que viene de perder 5-0 con El Salvador y que en la primera fecha empató con grandes costos ante Surinam. Y como local.
La noticia no tan buena es que precisamente por la evidente debilidad de este grupo, Costa Rica no llegará tan “fogueada” a la hexagonal decisiva, donde es un hecho que estarán México y Estados Unidos, desde ya claros dominadores de sus respectivos grupos.
¿Quiénes podrían ser los demás rivales? Evidentemente uno de ellos será El Salvador, que ya se plantó bastante bien en el estadio Ricardo Saprissa y hasta tuvo la oportunidad de salir con algo más que una derrota por la mínima. Sobra decir lo difícil que es ir a jugar a la hostil sede del Cuscatlán.
Por otra parte, Honduras se perfila bien como segundo clasificado detrás de México luego de sacar una gran victoria de Canadá, y tras los pasos estadounidenses Trinidad y Tobago peleará con Guatemala la última plaza a la ronda final.
Entonces es impostergable buscar cuanto antes fogueos de relieve para la selección, porque esta fase no sirve como preparación para una ronda final que será durísima.