Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 13 Agosto, 2008

NOTA DE TANO


El deporte costarricense está iniciando una revolución liderada desde el Instituto Costarricense del Deporte, amarrado y coordinado, ahora sí, con el Comité Olímpico Nacional.
Y esto, apenas comienza.
Se perdió mucho tiempo valioso, más de un año en una disputa larga y desgastante para que se marchara de la Dirección General de Deportes un funcionario impuesto por el gobierno anterior y que no comulgaba absolutamente en nada con las políticas deportivas de la nueva administración.
Se llamaba, Pedro.
Después, la bronca fue con Juan (eh, perdón, Jorge).
Sí, con Jorge Nery.
La reglamentación vigente en la organización del deporte costarricense le otorgó una silla dentro del Icoder y aquello fue Troya. Todo lo paró, todo lo bloqueó, todo lo grabó.
Se había marchado Pedro, pero quedó injertado en la cúpula de la toma de decisiones un dirigente que resultó verdadera calamidad.
Al rato se marchó del Icoder y se refugió en su feudo para dar la batalla final por su supervivencia.
¡Y la perdió!
Por dicha, a pesar de las piedras en el zapato que puso Pedro y la disputa larga y tediosa con Jorge, los funcionarios deportivos de la actual administración empezaron a trabajar en serio desde temprano y dieron un primer zarpazo de éxito con la celebración de los Juegos Nacionales en la ciudad capital.
Después de estas justas que resultaron brillantes, los costarricenses retomaron la confianza en sus autoridades deportivas y el gobierno empezó a soltarle al deporte “platita”, poquita pero bendita.
Con un deportista nato a la cabeza del Icoder y con rango de viceministro, nació la credibilidad en los nuevos funcionarios que pusieron a caminar el deporte nacional.
Osvaldo Pandolfo, desde que coordinó el programa deportivo de gobierno de José María Figueres, enterrado por gente muy cercana al ex presidente, luego, como presidente de la Federación de Baloncesto y ahora en sus nuevas funciones en que se le otorgó más poder, siempre se ha rodeado y asesorado de un equipo de trabajo interdisciplinario formado por grandes profesionales en diferentes campos, todos deportistas por naturaleza.
A Osvaldo le gusta delegar y trabajar en equipo.
Al llegar finalmente la caída de Jorge Nery Carvajal se abrieron todas las compuertas para que esta gente entrara en acción. En la agenda de compromisos, un grupo de trabajo es fundamental: se trata de la comisión que da seguimiento a los atletas de alto rendimiento.
Antes de viajar a China, estos atletas recibieron ayuda modesta pero millonaria del Icoder; terminada la olimpiada, ninguno de ellos será abandonado.
El nadador Mario Montoya es el primero que amerita seguimiento. La luna de miel entre Icoder y CON va a permitir apoyarlo y seguirlo, a él y al que por resultados lo merezca y esto forma parte de la revolución de que hablamos.

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