Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 22 Julio, 2008

NOTA DE TANO


Fútbol: el opio de un pueblo.
Opio es narcótico y narcótico es una substancia que produce sopor, relajación muscular y embotamiento de la sensibilidad.
¿Qué nos deparará el torneo de invierno?
¿Sopor como casi siempre?
¿Podríamos estar en puertas de un torneo que nos relaje físicamente? ¿Alguien lo cree posible?
Y mejor aún.
¿Podrán nuestros mimados futbolistas ofrecer en el desarrollo de la competencia, un fútbol capaz, no de embotarnos los sentidos, sino de refrescárnoslos con un juego similar siquiera al que exhibió España en la Eurocopa?
¡Los cinco sentidos!
Vista, tacto, gusto, oído, olfato
¡Vista!
Mirar a Xavi, Cesc, Villa, Silva, Senna, Capdevilla, Torres, fue un placer a la vista.
¿Veremos a jugadores como esos en nuestro campeonato nacional, o tendremos que conformarnos con las migajas de talento que solo en ocasiones aportan Paté Centeno, Alonso Solís, Celso Borges, Eliseo Quintanilla, Marvin Angulo, Kevin Sancho, Juan Gabriel Guzmán, Leandro Gobatto, Warren Granados, Kervin Lacey y otros muy pocos por ahí?
¡Tacto!
¿Podremos tocar la gloria?
¿Aportarán nuestros futbolistas de elite la suficiente calidad de fútbol para transportarnos de un campeonato bien jugado, a una Selección Nacional que represente precisamente lo mejor de ese torneo, para jugar y ganar una eliminatoria mundialista sin sufrimiento?
¡Gusto!
Nos gustó como juega Liberia. Nos gusta como está jugando Brujas. Qué buen equipo presentó Orlando de León. Cómo ha mejorado San Carlos. Qué bien Restrepo en Pérez. Increíble la U de Johnny Chaves. Este es otro Cartaginés. Delgado hizo un milagro en el Puerto. Más aplausos para el Chunche y Cañón.
Cómo ha cambiado el comportamiento de las barras bravas.
¡Qué gusto ir al estadio con la familia!
¿Tendremos esta serie de milagros?
¡Oído!
Cuando Juanito Martín transmitía su programa Charlas de Café desde la Soda Palace, cada domingo a las siete de la noche se paralizaba el país, para escuchar el análisis de la jornada dominical del campeonato a cargo de Moncho Coll (don Ramón Coll Jaumet).
Oír a Moncho era una delicia.
¿Qué habría que hacer para llevar a los 184 programas deportivos radiales, incluyendo Tano…qué tal, los sábados en Monumental, a analistas del fútbol como Moncho Coll, para que todos en conjunto mejoremos?
¡Olfato!
Cómo les falla a nuestros dirigentes del fútbol y a nuestros entrenadores este sentido.
Cómo les falla a nuestros delanteros este sentido.
La revista Proa nos ofreció en su última edición un extenso reportaje sobre las bondades del olfato, pero no solo en cosas de amor, sino como un todo.
El torneo de invierno que arranca esta semana, urge del olfato de la dirigencia, de los técnicos, de los goleadores y de los periodistas, para mejorar todos adheridos a un sentido que bien explotado, extrae la mediocridad.

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