Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 16 Junio, 2008

NOTA DE TANO


Javier Aguirre, director técnico del Atlético de Madrid hubiera pedido disculpas a los seguidores del equipo y ante la prensa deportiva hubiera reconocido que su equipo no jugó bien al fútbol.
“Perdón, señores dirigentes; perdón, señores periodistas; perdón, queridos aficionados. No sé qué nos pasa; trabajamos y trabajamos duro durante la semana y a la hora del partido no nos sale nada. Hemos jugado muy mal; hemos topado con suerte y debo reconocer que el árbitro nos ayudó con algunas de sus decisiones.
Mis jugadores estaban obligados a dar más; el rival nos sorprendió y jugó mejor de lo que suponíamos, pero por los antecedentes y las credenciales de los dos equipos, nosotros debimos obtener un mejor resultado y ofrecer un mejor partido.
Estoy decepcionado; salgo frustrado; hemos jugado mal y no merecíamos siquiera alcanzar ese punto. Pero bueno; las cosas se han dado así; rescato el grado de buena suerte que tuvimos en acciones decisivas del juego y a prepararnos para lo que viene que la liga es larga y falta mucho camino”.
¡Claro; eso lo diría Javier Aguirre!
Hernán Medford, no.
Pero no toda la responsabilidad es suya.
Se ha equivocado de lo lindo en la convocatoria de jugadores que nadie entiende su llamado y a la hora de las alineaciones.
Figúrense que soy uno de esos ignorantes que no saben ni papa de fútbol y repasen lo que escribí en la Nota de Tano del pasado viernes.
“En los últimos diez o más partidos de la Selección Nacional nos hemos enclochado en la zona vital de la cancha que es la medular. Randall Azofeifa y Bryan Ruiz, compañeros de equipo en Bélgica se nos han caído en algunos partidos; el Junior Díaz no aparece: Harris y Alonso pagan derecho de piso porque son jóvenes en la formación; se rompe toda asociación con la unipersonal línea de ataque y así el partido soñado se convierte en una pesadilla.
Producto de la inoperancia de esos hombres que deben aportar en ofensiva, el juego se le recarga a la zona defensiva y empiezan a aflorar los problemas: Badilla, Cordero y López que en el Saprissa ganan todas las fechas caminando, se quiebran ante rivales superiores a los que compiten en nuestro campeonato de mentirillas y Costa Rica de nuevo no gana”.
Crónica de una muerte anunciada, escrita por un periodista deportivo 48 horas antes del partido.
¿Por qué Hernán insiste en alinear jugadores que le han fallado tantas veces?. Ahí sí que toda la responsabilidad recae en el técnico.
Ahora, si repasamos el vídeo del partido en Granada, observaremos tres o cuatro “ataques” de Costa Rica en que el balón lo lleva Ricardo Harris, entra a territorio enemigo y sin que ningún rival toque la bola, esta termina en las piernas de Junior Díaz en el sector izquierdo nuestro DEFENSIVO.
Jugamos para atrás, contrario a la Eurocopa; además Bryan Ruiz desaparece; la medular es espantosamente lenta y esto no me parece responsabilidad del entrenador. Es nuestro mediocre fútbol exactamente retratado.

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