Gaetano Pandolfo

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Martes 8 Abril, 2008

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
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El pelotón del descenso está a punto de tragarse a otro equipo: Liberia Mía.
Lo que en un principio fue cosa de dos, de pronto pasó a convertirse en asunto de tres y ahora hay cuatro en el baile.


Primero, el empuje de la Universidad y la caída vertiginosa del Santos se llevaron a la playa del descenso a los guapileños.
Cartaginés la habitaba plácidamente, cayendo fecha tras fecha y jugando bonito pero sin suerte, según lo manifestaba su anterior entrenador, el argentino Luis Blanco.
Una vez que los celestes absorbieron a los de Guápiles y estos se acercaron a los últimos lugares, se dio la revolución en el banquillo brumoso y el Chapulín Colorado criollo, con su propia astucia se hizo cargo del problema y lo está resolviendo como lo hacen los buenos: con victorias.
De pronto Santos cambia de timón y en la última fecha los tres de abajo deciden ganar sus respectivos partidos, vencen Universidad, Santos y Cartaginés, dejan las cosas absolutamente igual en cuanto a puntaje entre ellos, pero se acercan peligrosamente a los liberianos, un club que inyectado de dinero y buena nómina, jamás se imaginó pasar ahora por esto. Los números, que jamás mienten, son claros y contundentes.
Liberia suma 33 puntos, UCR 31, Santos y Cartaginés 29.
Le restan al campeonato tres fechas, o sea nueve puntos en disputa, de manera que el equipo de la Ciudad Blanca está de lleno metido en el drama. Es el último invitado a treparse en la ruta de un viaje que para muchos ha sido sin regreso.
Lo sucedido al Santos en lo personal no nos sorprende: en este espacio lo tuvimos siempre como candidato al descenso, básicamente por la mala comunicación que se dio entre parte de su nómina y el ahora destituido técnico Ronald Mora. El cambio de timón ha dado frutos y Marvin Solano se trajo tres unidades de Pérez Zeledón, cosecha que no logran muchos.
La UCR ha jugado en todo el campeonato muy buen fútbol; Cartaginés, con Juan Luis, ratifica que su historia, nombre y afición pesan para dar el golpe de la permanencia.
Ahora asoma su nariz en el drama un equipo millonario entrenado por un técnico de mucho respeto al que le sucede lo mismo que al “viejo” Cartaginés: su equipo juega bien y pierde y con ese cuento ya se hundió a posiciones comprometedoras y está metido en el embrollo.
Tanto, que si Liberia pierde el domingo en el Morera Soto, derrota “presupuestada” según el libreto de Guimaraes, y los tres últimos deciden volver a ganar, la U sobrepasaría al equipo del zoológico (esto por su propietario) y Santos y Cartaginés se le ubican en la nuca, a un punto de distancia.
¡Nada!, que Liberia Mía se ha complicado la vida y por más que Carlos Restrepo prefiera mirar hacia arriba en procura de clasificarse, superando a Pérez y Brujas, las intenciones de los tres sotaneros son otras: todos quieren engullirse a las jirafas y si les es posible, sin eructar.