Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Jueves 27 Marzo, 2008

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
[email protected]

El presidente de la República, don Oscar Arias, se quedó esperando alguna respuesta del presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge, a la misiva que le envió hace ya bastante rato, en la que le externó su preocupación por la crisis que padece el olimpismo costarricense.
El ex funcionario del Comité Olímpico Nacional, Danny Valverde, espera con paciencia de franciscano que la acción penal que presentó en los tribunales de justicia contra acciones del ex presidente del CON, Jorge Nery Carvajal, se tramiten y por lo menos se dé una notificación al demandado. En esto lleva gastadas tres hamacas.
El licenciado Luis Peraza presentó un recurso a la Sala Constitucional para que resuelva y les aclare a los costarricenses, si la famosa Carta Olímpica a la que se aferra Nery para seguir en su cargo, está por encima de la Constitución y las leyes de nuestra Patria.
El abogado ya ha gastado dos hamacas.
A este son es que baila Costa Rica; nada de pasodoble, ágil en los desplazamientos y rápido. Nos movemos a ritmo de bolero lento. Tiene mucho más velocidad un bolero de Nat King Cole que la justicia y la burocracia costarricenses.
A Henry Núñez, nuevo presidente del Comité Olímpico Nacional, don Miguel Agüero, editor de La Machaca, puede otorgarle sin recelo, las cajitas blancas de abril, mayo y junio, con fotos de Nery, Pearson y Lobo en cada una de ellas, tras sus declaraciones después de que resultó electo.
“Confío en que Jorge Nery acepte los acuerdos de esta Asamblea”. Primera cajita.
“Mañana mismo (ayer), me presentaré en las instalaciones del CON en Coronado y empezaré a trabajar en mi nuevo mandato”. Segunda caja.
“Enviaremos al COI toda la documentación de nuestra Asamblea y estamos seguros de que nos van a respaldar y reconocer”. Cajita número tres.
Ahora, hablando en serio, aparte del rosario de boletines y comunicados que se disparan desde las oficinas centrales del CON, es urgente preguntarse por qué el Comité Olímpico Internacional, con los platales que tiene y derrocha y enterado como está de la crisis que sufre el olimpismo costarricense, en tanto tiempo no haya enviado un emisario o un delegado oficial a supervisar y enterarse en el propio terreno del asunto.
El COI se ha pasado por el tras… te, no solo la misiva del Presidente de la República, sino decenas de denuncias de hechos anómalos realizados por la cúpula olímpica, que varios de los dirigentes disidentes pusieron en sus propias manos en instancias regionales como la ODEPA en México.
El hecho de que en la Asamblea del pasado martes no haya estado presente un supervisor del COI, es un punto que favorece enormemente a Carvajal Castro.
¿Por qué el COI no envió a nadie?
La gente decente metida en el deporte costarricense se sabe de memoria la respuesta; tiene que ver con protección entre ellos. Entonces, el asunto apenas comienza.