Logo La República

Lunes, 12 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Viernes 29 febrero, 2008


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
[email protected]

Patricia Rodríguez, de EFE, presentó un informe de los estragos que ha producido la combinación de fútbol y alcohol en el balompié de Inglaterra.
Dice Patricia que “los escándalos protagonizados por Paul Gascoigne, detenido recientemente en un hotel de Newcastle en estado de ebriedad, o las sonadas juergas a las que son tan dados los futbolistas británicos, corroboran que el peligroso binomio fútbol-alcohol continúa, en este país, siendo carnada de tabloides”.
La lista de jugadores profesionales enredados en este tipo de episodios es generosa.
El francés Arsene Wenger, técnico del Arsenal, se encontró con un panorama descorazonador cuando asumió las riendas del equipo en 1996: reglas laxas y nada menos que dos futbolistas, Tony Adams y Paul Merson, enganchados a la botella.
También el Liverpool registra momentos memorables al respecto. La escuadra era conocida por sus escarceos frecuentes con la botella; y el Manchester United, al arrancar su racha demoledora bajo la tutela de Alex Ferguson protagonizó capítulos de similares características de la mano de joyas como Bryan Robson y Roy Keane.
La lista de borrachos ilustres de este deporte es amplia. En sus últimos años de vida, el entrenador Brian Clough, que llevó al Nottingham Forest a ganar dos Copas de Europa, fue víctima de una cierta y preocupante adicción.
Agrega Patricia que “en este marco, es inevitable la mención de George Best, ex del United y de la selección de Irlanda del Norte. Amante confeso de una buena juerga, una de sus frases más recordadas decía algo así: En 1969 dejé las mujeres y la bebida, pero fueron los peores veinte minutos de mi vida”.
Aún suena en la memoria nacional el delantero centro del Newcastle, Malcolm McDonald, un grande de Inglaterra quien fue encontrado en el 98 en estado comatoso, rodeado de botellas vacías de whisky en una pensión del noreste de Inglaterra.
Jimmy Greaves, otro icono de los 60, Alan Hudson, Rodney Marsh y Frank Worthington, en los 70 —tan laureados por sus triunfos en el campo como por el colorín extradeportivo de sus vidas—, Paul McGrath, un brillante defensa del Manchester United y la República de Irlanda, que culpó de su caída en la alcoholemia a su deseo de ‘encajar con el resto de la plantilla, se suman a la lista”.
Más reciente fue la juerga que se pegaron los jugadores del Tottenham Hotspur para festejar su victoria ante el Chelsea. El primer título que obtiene el club en nueve años bien valía una excepción y, así, su entrenador, el español Juande Ramos, hizo la vista gorda y permitió a sus pupilos saltarse a la torera por un día el régimen estricto al que los tiene sometidos.
Entonces, los tabloides británicos se pusieron las botas con las imágenes del capitán Ledley King, tambaleándose a la salida de un local nocturno de Essex.
¡Alcohol-fútbol, infernal binomio!