Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 13 Julio, 2012


Nos cortamos las alas

Como sociedad estamos sumidos en el día a día, tratando sin mucho éxito de apagar incendios que brotan por doquier, no hay tiempo para mirar hacia el futuro. Pero el futuro es irrenunciable, especialmente si queremos dar pasos serios hacia el desarrollo.
¿Qué están haciendo los países que buscan seriamente alcanzar altos niveles de desarrollo? Varias cosas, pero hoy me limitaré a una.
En el mundo hay un nuevo consenso: sin educación de calidad e innovación no hay posibilidades de que un país alcance el desarrollo.
Un factor clave es impulsar un proyecto nacional que permita a nuestros jóvenes paquetes atractivos de becas para formarse en el exterior. Hay que salir de la autarquía académica en que nos encontramos.
Países como Japón, Corea del Sur, Taiwán, China, India, entre otros, han desarrollado programas muy agresivos de formación profesional, especialmente de posgrado, en las principales universidades de Estados Unidos e Inglaterra, enviando a miles de becados cada año a cursar estudios superiores en áreas seleccionadas. De esta forma han creado plataformas de alto nivel para la innovación y el desarrollo de sus respectivas sociedades.
Hace cuatro años se creó en Chile un fondo especial de $6 mil millones para otorgar anualmente 6.500 becas para obtener posgrados en Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia y Europa.
Es un salto de grandes proporciones si consideramos que antes los becados no llegaban a 200 por año. Chile está copiando la estrategia seguida por países que buscaron así acelerar el paso hacia el desarrollo.
En nuestro caso, no ha habido un proyecto nacional sostenido y significativo en esta materia, exceptuando algunos esfuerzos limitados de parte de las universidades públicas.
Por esta razón no es de extrañar que los resultados de los indicadores en ciencia y tecnología estén estancados. Por ejemplo, mientras el número de investigadores con posgrado se estancan o disminuyen, los que ostentan grados universitarios de bachillerato y licenciatura se incrementan. Nuestro aporte en patentes, impacto de las investigaciones realizadas y otros indicadores, salvo algunas excepciones, son poco relevantes en el contexto latinoamericano… y Latinoamérica a su vez es poco relevante en el escenario internacional.
En décadas pasadas Costa Rica, con una ayuda internacional muy atractiva, pudo lograr que se contara con una apreciable cantidad de especialistas de posgrado en áreas como medicina, economía, derecho, computación e informática y algunas ingenierías, quienes crearon plataformas que le permitieron al país avances muy importantes, aunque no enmarcados en una estrategia país que habría permitido mejores resultados.
Atraer el conocimiento de países que están en la punta del desarrollo es parte importante del juego.

Arturo Jofré
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