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Viernes 17 Julio, 2015

La falta de acción política se está convirtiendo en una bola de nieve que crece y crece

Nos autocerramos las fronteras para exportar

En las últimas semanas, hemos estado recibiendo noticias sobre amenazas y cierres de fronteras de nuestros productos a importantes mercados del mundo. A pesar de parecer una noticia del montón, detrás de estas advertencias hay algo más.
Detrás de estas restricciones, hay productores y familias nacionales con la incertidumbre de qué harán con sus cultivos, de cómo recuperarán la inversión perdida o incluso de cómo le dirán a uno de sus colaboradores que tendrán que despedirlo por ese golpe en sus ventas.


Irónicamente, muchos de esos productores cumplen a regla con las normativas en todos sus procesos, pero aun así tienen que acatar el cierre.
Esta realidad, que hace que paguen justos por pecadores, no puede pasar más en nuestro país. No justamente aquí donde nuestros agricultores tienen que sudarse su frente día y noche para ver frutos.
Y lo peor del caso es que esta situación pudo haberse evitado, con el uso de herramientas que ya están disponibles en el país desde hace muchos años. Esta opción de la que les hablo es el sistema y buenas prácticas de trazabilidad de productos.
El sistema de trazabilidad es un proceso que aplica estándares mundiales que permiten visibilizar cada una de las etapas y participantes de la cadena de suministro y que permitiría demostrar que los productos son confiables y que cumplen con la normativa, en todo lugar y momento.
De esta manera, si se aplicara en la producción de plantas ornamentales, por ejemplo, se podría tener acceso a información del proveedor de insumos como semillas, pesticidas, de su proceso de empaque y transporte, entre otras variables. 
Con la aplicación de este sistema se hubiese podido identificar cuál actor de la cadena productiva incumplió con las normativas que ocasionaron el cierre de fronteras de nada menos que 28 países de Europa.
La herramienta existe, es viable y está a completa disposición de las autoridades competentes. Lo que hace falta es sentarse a hablar, tomar acciones y coordinar entre todas las partes. Es decir, lo que hace falta es decisión política y organización.
¿Que conlleva gastos? Claro que se deben destinar fondos a esta iniciativa, pero el total de los costos necesarios para implementar trazabilidad como una política nacional no es nada comparado con lo que ha perdido el país en estas semanas, en dinero, pero sobre todo en credibilidad.
La falta de acción política se está convirtiendo en una bola de nieve que crece y crece y amenaza con aplastar otros sectores, por ejemplo a los productores de piña y chayote, que están alertas a la amenaza de más restricciones por parte de Estados Unidos.
Hemos estado tocando las puertas del Ministerio de Agricultura, de Comercio Exterior e incluso de Procomer, porque tenemos mucho que decir y mucho que hacer y tenemos toda la intención de enrollarnos las mangas para trabajar y evitar más pérdidas, sin embargo, no hemos tenido éxito.
Ojalá que las personas que tienen la mayor posibilidad de ejecutar cambios positivos se den cuenta a tiempo de todo lo que se puede ganar y evitar si se actúa ya.
Director ejecutivo de la Asociación GS Uno

Guillermo Varela