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Miércoles 20 Marzo, 2013

La solidez y el respeto que Costa Rica proyecta internacionalmente no se debilitan por buscar acuerdos y acercamientos regionales


No somos uno más del montón

El ex Canciller don Bruno Stagno se ha referido a ciertos aspectos de Política Exterior que veo necesario aclarar.
Primero, Costa Rica no ha sido, no es y no será nunca un Estado del montón. No lo fue durante su gestión ni lo es ahora.
Los valores, los principios y el estilo de vida y de gobierno de Costa Rica, aun con sus imperfecciones, son un modelo reconocido internacionalmente.
Esta característica nos distingue de otras naciones, y constantemente somos citados como ejemplo. Naturalmente eso no nos hace ni superiores ni perfectos, pero identifica plenamente las aspiraciones del ser costarricense.
Segundo, en relación con la propuesta de un Acuerdo de Asociación Centroamérica-México, en efecto es política exterior de Costa Rica propiciar un acercamiento político y comercial de todo el istmo con sus socios naturales, especialmente con México.
Costa Rica no pierde ningún liderazgo por propiciar esas discusiones. Al contrario, fortalece su posición internacional tanto en la región como fuera de ella.
Y digo que la fortalece porque nos alejamos de una gratuita e injustificada percepción en el sentido de que a Costa Rica no le interesa la región, que no trabaja por la región, y que incluso menosprecia la región, todo lo cual es falso.
Pero ello no se justifica con palabras, sino con hechos, y por eso compartimos las buenas prácticas como la de tener un acuerdo bilateral con México que viene dando frutos importantes, muestra de lo cual es la reciente visita del Presidente Peña Nieto.
Costa Rica no puede pretender que la construcción de alianzas y la protección de sus propios intereses nacionales se puedan lograr pasando por alto las realidades geopolíticas actuales, tanto a nivel regional como a nivel mundial.
De no ser así, seríamos del montón al liderar un acuerdo similar con la Unión Europa, gestado en el anterior gobierno y que se hará realidad en la administración de doña Laura Chinchilla.
En la fijación de nuestros objetivos exteriores, tenemos muy claro el relevante papel que el país tiene en la región. Sería un error dejar pasar la oportunidad de estimular el diálogo comunitario y los acercamientos regionales, como los que se buscan con México, Colombia y Brasil.
Estoy en desacuerdo con la apreciación de don Bruno, contradictoria por lo citado anteriormente, que podemos empoderar internacionalmente a Costa Rica operando solos.
La realidad actual, las conversaciones que tenemos con nuestros amigos y socios, y la propia experiencia de amargos hechos pasados nos demuestra que la solidez y el respeto que Costa Rica proyecta internacionalmente no se debilitan por buscar acuerdos y acercamientos regionales, que refleja las prácticas actuales en las relaciones internacionales.
Por el contrario, Costa Rica y sus intereses se ven potenciados y mejor protegidos cuando, de forma mesurada e inteligente, buscamos consensos y nos permitimos la construcción de sociedades. Hacer eso de ninguna forma nos convierte en uno más del montón.

Carlos Roverssi
Viceministro de Relaciones Exteriores y Culto