Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 15 Mayo, 2012


Reflexiones
No más ocurrencias

No todo lo que brilla es oro, entre las ocurrencias de turno de los políticos con escasa capacidad de visión e innovación es común importar ideas y modelos de otros países; el más reciente que conozco es la ocurrencia del Ministerio de Ciencia y Tecnología (Micit) de convertir al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Conicit) en una agencia nacional de innovación, al estilo de la existente en Uruguay.
Para quienes conocemos el Conicit y su labor como institución pionera y de amplia experiencia y conocimiento sobre la ciencia, la tecnología y la innovación en Costa Rica, resulta muchas veces ridículo que cada nuevo ministro o ministra quiera re-inventar el agua tibia y hacer algo distinto.
La ley del Conicit, al ser previa a la creación del Micit, puso buena parte de las funciones ejecutoras y los fondos para ejecutar la política científica y tecnológica en sus manos, por lo que al Micit le ha tocado quedarse con la función rectora, algo que no les gusta a los ministros de turno. Lo lamentable de esta situación para el Conicit es que, teniendo clara su misión por ley, tiene que batallar cada año por su presupuesto y mendingarlo con el Ministro de turno. No en pocas ocasiones, se cuestiona y se deja desfinanciado al Conicit como en este año 2012, tanto que es imposible pagar el agua, la luz y el combustible, elementos mínimos para operar. Lo anterior es lamentable, dado que se cuestionan la eficacia y eficiencia de la institución, y por supuesto, aparecen las ideas salvadoras, de alguna ave migratoria que voló al sur, como esta ocurrencia del momento de la agencia nacional de innovación; pero el fondo del asunto es otro, es que se duplican funciones en el Micit y no se le permite actuar al Conicit de acuerdo con los mandatos de ley.

No se trata entonces de sustituir el Conicit y sus funciones históricas, donde claramente ha sido exitoso, por una ocurrencia foránea como la Agencia Nacional de Innovación. El tema de fondo es fortalecer la función ejecutora del Conicit y de sus programas, concentrando en el Micit los programas y actividades de Rectoría del sector y dejando de intervenir y de obstaculizar las funciones que por ley le corresponden al Conicit.
El problema de fondo, es dejar el discurso y entregar de verdad los recursos que se requieren en el sector y alinear los planes de corto y mediano plazo de PLANES en Conare con el Plan Nacional de Ciencia y Tecnología del Micit. No es necesario importar un híbrido desde el sur para hacer las cosas que requiere el país en ciencia, tecnología e innovación.
Requerimos una actitud inteligente para avanzar y dejar de verdad un sector fortalecido en este segundo tiempo de la administración Chinchilla. Cuando lo estrecho de la visión no te permite ver más allá de los botines, lo recomendable es levantar la mirada y vislumbrar en el horizonte la diferencia entre una pequeña piedra y la montaña que debe cruzarse. Costa Rica necesita urgentemente una visión de largo alcance y autoridades que integren y articulen en esa dirección. Es por eso que en materia de ciencia, tecnología e innovación es hora ya de parar las ocurrencias y centrarse en la agenda de largo plazo.