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Jueves 4 Febrero, 2010

No aprendemos

Se habla nuevamente de que puede presentarse otra crisis alimentaria. Factores como los cambios en el clima y la alta volatilidad de los precios de los alimentos en el mercado internacional alertan.
No debemos perder de vista que en 2008 se presentaron tres crisis de gran impacto, la alimentaria, la energética y la financiera y posteriormente una crisis económica mundial. Producto de esta última, bancos han colapsado, disminuyó el consumo de bienes y servicios, la actividad turística, y se ha presentado una disminución, nunca vista en la actividad económica, con la consecuencia del despido de un gran número de trabajadores en todo el mundo y su consecuente efecto sobre el nivel de pobreza.
La crisis alimentaria de 2008 se dio especialmente por los altos precios de los granos básicos en el mercado mundial, debido a factores como los precios récord del transporte y los altos precios de las exportaciones que son las causas principales del incremento de la factura de las importaciones de granos así como por las bajas reservas a nivel mundial. Un estudio de la FAO estableció que los precios internacionales de los cereales estaban alentando la inflación de los productos alimentarios a nivel doméstico en muchas partes del mundo. Asimismo los altos precios del petróleo han hecho subir los de los cultivos agrícolas al elevarse los insumos. También por utilizar el maíz como biocombustible.
En el caso de Costa Rica no debemos perder de vista que se debe importar todo el trigo y la mitad de lo que se consume de arroz, por lo que los altos precios de los granos en 2008 nos afectaron significativamente.
De presentarse una nueva crisis alimentaria los más necesitados tendrían mayores dificultades para el acceso a los alimentos y por ende el nivel de pobreza, ya incrementado por la crisis económica mundial se afectaría más. Es pertinente pues, tener presente que las condiciones están latentes para otra crisis. Los fundamentos que propiciaron la crisis alimentaria de 2008 y provocaron el aumento en el precio de los alimentos, como el cambio climático, una mayor demanda de alimentos por el crecimiento de la población y por una mayor disponibilidad de recursos de economías como China e India, y el uso de granos básicos, como biocombustibles, pueden nuevamente provocar el alza de los alimentos.
Nos debe llamar a reflexión el hecho de que a nivel mundial y en Costa Rica, no se hayan tomado las medidas necesarias para evitar este tipo de crisis. Por ejemplo, créditos favorables para los agricultores, asistencia técnica para mejorar la producción especialmente de granos básicos, mercadeo de esos productos para lograr mejores precios y condonación de deudas a pequeños y medianos agricultores.

Lic. Bernal Monge Pacheco
Consultor externo