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Miércoles 14 Octubre, 2009

No al doble discurso en la protección del ambiente

La puesta en marcha de diversas iniciativas internacionales como el Protocolo de Kioto —acuerdo internacional que tiene como objetivo reducir las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero— así como el Protocolo de Montreal —diseñado para proteger la capa de ozono reduciendo la producción de sustancias responsables de su agotamiento— han contribuido a generar una mayor conciencia en diversas industrias como aquella dedicada a la manufactura de aires acondicionados.
La tendencia mundial por parte de las grandes empresas vinculadas con este sector, ha sido tomar la batuta en el desarrollo de sistemas mucho más eficientes desde el punto de vista energético y con refrigerantes alternativos que no contienen hidrofluorocarbonos (HCFC) que agotan la capa de ozono.
En la escala internacional, en la cual la contribución de una molécula de dióxido de carbono (CO2) se asigna un valor de uno, los gases HCFC y los halometanos (CFC) alcanzan valores de hasta 10 mil veces el del CO2, lo cual los convierte en gases de efecto invernadero muy potentes.
En la actualidad el Protocolo de Montreal busca lograr la eliminación de los HCFC para 2030 y los CFC (halometanos) debieron haberse eliminado en 2000 en países desarrollados y en 2010 en países subdesarrollados.
Lo preocupante es que pese al compromiso de grandes manufactureras y los esfuerzos que realiza Costa Rica por llegar a ser carbono neutral en 2021, en el mercado local existen compañías que todavía comercializan refrigerantes tipo HCFC y CFC.
Lo que es peor, dichos refrigerantes se venden “por libra”, lo cual constituye una práctica artesanal perjudicial para el ambiente debido a la gran cantidad de refrigerantes nocivos como el Dichlorodifluorometano —que es un CFC que se dejó de utilizar en los países desarrollados desde 1994— el cual se pierde en el proceso y se dirige directamente al ambiente.
Igualmente se vende el R-11 (triclorofluorometano), que tiene el más alto potencial de agotamiento del ozono entre todos los refrigerantes y ha estado prohibido en países desarrollados por muchísimo tiempo.
Gases como el R-22 Clorodifluorometano también provocan un alto efecto invernadero, el cual para 2010 será ilegal importarlo, producirlo y venderlo para uso en nuevos equipos en Estados Unidos.
El mundo ha definido claramente su rumbo en el tema de las tecnologías y desarrollo para el aire acondicionado en los próximos años. Multifrio, como compañía certificada ISO 9001:2008 y especializada en tecnologías verdes y sostenibles, ha tomado el liderazgo profesional en el asesoramiento de las empresas que quieren certificar proyectos y edificios con el sello LEED, que es el más reconocido a nivel mundial para eficiencia eléctrica, refrigerantes ecológicos y sostenibilidad, y más reconocido por los gobiernos de los países desarrollados como Estados Unidos, Europa y Asia.
El diseño, instalación, mantenimiento y soporte de estos sistemas que van a estar en funcionamiento muchos años, debe ser hecho por personal profesional certificado, como lo ha sido el personal de Multifrio con la fábrica Lennox, líder mundial en aires acondicionados. Más de 70 ingenieros y técnicos han sido certificados para poder llevar la tecnología del futuro a las empresas de Costa Rica.

Salo Ponchner
CEO Multifrio