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Nivel de dolarización limita mejor calificación de riesgo

• Alta cantidad de moneda extranjera en la economía es uno de los principales factores que impiden a Costa Rica adquirir el grado de inversión

Israel Aragón
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El alto nivel de dolarización de la economía costarricense constituye uno de los principales factores que impiden que al país se le otorgue el grado de inversión por parte de las calificadoras de riesgo internacionales.
Esa situación reflejaría una falta de confianza en la moneda nacional y aunque el grado de dolarización ha disminuido en los últimos años, todavía es elevado. Esta desconfianza afecta la percepción de los inversores en el ámbito internacional y por lo tanto incide en los niveles de inversión extranjera directa.
“El proceso de dolarización se ha reducido en los últimos años, aunque todavía permanece a niveles elevados. Es de esperar que el grado de dolarización tienda a disminuir en el mediano plazo en tanto la inflación interna converja hacia la inflación internacional y haya una mejor percepción del riesgo cambiario en la economía”, afirmó Francisco de Paula Gutiérrez, presidente del Banco Central.
“La dolarización es un problema porque representa una falta de confianza en la moneda local. El sector financiero está casi un 50% dolarizado. Si hay un problema con el tipo de cambio que fuerza a abandonar el esquema de banda y una fuerte depreciación, esto puede causar problemas en el sector bancario. Una crisis bancaria sería muy problemática y podría representar un costo muy alto para el gobierno”, afirmó Alexandra Alecci, analista senior de Moody's Investors Service.
Para la también vicepresidenta de Moody’s “la dolarización hace el trabajo del Banco Central muy difícil porque el mecanismo de transmisión de la política monetaria es mas débil”, agregó la especialista.
De acuerdo con su criterio, el país todavía está lejos de llegar a obtener la deseada calificación por parte de las calificadoras de riesgo. “Típicamente una perspectiva se cambia de 12 a 18 meses. Antes de cambiar la calificación, se pone el crédito en un “review”, que es un periodo de tres meses durante el cual se investigan con más profundidad los riesgos y los escenarios negativos. Eso significa que podrían pasar casi dos años antes de tomar la decisión de subir la calificación hasta el grado de inversión”, dijo.
Para Gutiérrez el problema de fondo es la rentabilidad esperada entre las dos monedas. “Cuanto menor sea la tasa de inflación interna y mayores las tasas de interés locales, menores serán los incentivos para la dolarización de la cartera. Mientras que cuanto mayor sea el riesgo cambiario percibido por los agentes económicos, menores serán los incentivos a la dolarización”, explicó.
Uno de los beneficios que genera el que un país posea grado de inversión es la disminución de la percepción de riesgo-país, lo cual incidiría en menores tasas de interés por la nueva deuda externa, tanto pública como privada.

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