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Sábado 23 Enero, 2010

NEGRO RESPLANDOR

Cuerpos, cuerpos y más cuerpos. Cuerpos negros, cuerpos azabaches, cuerpos azulados por la brisa del mar.
Cuerpos apilados, cuerpos desangrados debajo de los escombros, cuerpos sin sexo, cuerpos de mujeres, cuerpos de hombres, cuerpos de niños. Cuerpos que emiten un estertor y luego llega la muerte lenta y voraz.
Cuando la tierra tembló, las aguas salinas se alzaron y un grito hondo, agudo, intenso se escuchó. Después sólo susurró el silencio. Después sólo se oyó el vagido de la mar como una mujer de parto.
Pobres entre los pobres. Míseros, hambrientos, castigados, oprimidos, descendientes de negros esbeltos y libertos.
Ahora tan solo pasa la sombra de la peluca de los luises franceses. Ahora tan solo se yerguen en la inmensidad las tropas napoleónicas. Ahora tan solo un Rey negro se desdibuja en la atmósfera. ¿Dónde están los esclavos Ti Noel y Mackandal? Ahora tan solo pasa el alma diabólica de Papa Doc y sus cruentos crímenes. Ahora tan solo un pueblo entero se sumerge bajo la tierra. Tierra madrastra, tierra demente, tierra asesina de los suyos.
Pasan las centurias y la tierra se sumerge en el caos.
Haití: lumbre rota.
Haití: patria de santeros indómitos.
Haití: pueblo de negros vudú, sublévate contra el destino otra vez.

Mía Gallegos
Escritora y poeta