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El 50% de los ingresos de estas empresas proviene de clientes en Estados Unidos
Negocio de sportbooks se desacelera
Industria busca capturar clientes en Europa y Asia

Karen Retana
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El 50% de los ingresos que reciben los centros de llamadas deportivas o sportbooks proviene de apuestas estadounidenses, pero con la contracción económica en ese país la industria ha experimentado una desaceleración del negocio a nivel local.
Se estima que el volumen de dólares que se tramita desde Costa Rica ha disminuido en un 20%, de acuerdo con la Asociación Costarricense de Llamadas y Datos Electrónicos.
Esta industria mueve unos $12 mil millones anuales.
“Algunas empresas más pequeñas se han fusionado para seguir operando localmente, mientras que las más grandes se mantienen sólidas. Sin embargo, el empleo en esta actividad se conserva”, sostuvo Eduardo Agami, presidente de la agrupación, quien no reveló el nombre de las compañías fusionadas debido a un compromiso de confidencialidad.
Ante la merma, el sector está apuntando por atraer la clientela ubicada en destinos como Asia y Europa para inyectar dinamismo a la actividad.
“Algunas empresas de este tipo están muy activas pero muy calladas, han disminuido su propaganda, sus cuentas corrientes están fuera, trabajan de forma muy restrictiva, incluso se identifican como call centers, aunque en el fondo reciban apuestas”, sostuvo Gloria Navas, abogada experta en temas vinculados con la industria.
Esta es la segunda estocada que recibe la industria en cuestión de tres años, ya que en 2006 la ley en Estados Unidos prohibió el uso de tarjetas de crédito, cheques y giros electrónicos para pagar las apuestas por Internet, lo cual obligó el cese de operaciones de algunas empresas.
En Costa Rica esta actividad brinda empleo a unas 10 mil personas.
La actividad estuvo inmersa en una serie de críticas tras el arresto de David Carruthers, quien fungió como CEO de las operaciones de BetonSport en el país.
Carruthers fue declarado culpable por supuesto chantaje y conspiración que causó la pérdida de al menos $20 millones a 250 personas en Estados Unidos.


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