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Martes 13 Agosto, 2013

Trenes de carga al Caribe y al Pacífico: una gran necesidad. Ahorro en combustibles, menos contaminación y problemas de salud, menos furgones haciendo presas


Necesidad del tren interoceánico

Llama la atención que el ICE construya una represa que podría inundar la vía férrea entre Siquirres y Turrialba en una distancia aproximada de 10 kilómetros.
Lógicamente, el Instituto de Electricidad ya ha tomado las alternativas para un nuevo trazado de la vía y el Incofer tendrá que estar vigilante para que esto se cumpla a cualquier precio.
El tren de carga al Caribe es una necesidad muy grande, al igual que el tren al Pacífico, si tomamos en cuenta lo que el Estado pueda ahorrar no solo en compra de combustibles, sino en gastos de salud, porque la contaminación sería mucho menor al sacar de las carreteras los furgones, los que además, representan un riesgo por las altas velocidades a las que circulan a toda hora del día.
Son también, en buena medida, los responsables de las presas que se forman en las ciudades y pueblos.
No hace mucho tiempo, con la construcción de la autopista San José-Caldera, se falseó un trecho de la vía del tren, que por suerte, ya está reparado.
El tren se está reactivando en todo el país con un costo mucho menor de lo imaginado, tomando en cuenta que el derecho de vía ya existía. Quienes lo hayan invadido, tienen que irse, no les queda otra.
El derecho de vía no se pierde ni siquiera por la importancia de la obra que realiza el ICE.
Además, hay soluciones como un diseño vial que pase al lado del nuevo lago. Me parece que tanto el ICE como el Incofer tendrán que ponerse de acuerdo para no afectar los intereses del país.
Llevamos años de tren si tomamos en cuenta que desde 1840 se inicia la construcción del burro-carril; sin embargo, la firma del primer contrato ferrocarrilero fue 17 años después, en 1857. Esa es la historia.
Este transporte surge a finales del siglo XIX con máquinas de vapor con sus fogoneros, que transportaban grandes cantidades de mercancía y productos industriales.
Algunas máquinas quedan como recuerdo histórico en los patios del Ferrocarril Eléctrico al Pacífico y al Atlántico. En 1871 don Minor Keith, invitado por su tío Henry Meiggs, viene a nuestro país para trabajar en la construcción del ferrocarril de San José a Puerto Limón. Era un momento en el que la economía del país estaba basada en la exportación del café. Para entonces, no existía el Canal de Panamá.
En 1895 el Congreso autoriza la construcción del ferrocarril al Pacífico que se terminó en 1910.
La historia del ferrocarril en Costa Rica es preciosa, llena de valor, de significado. Es hora de continuarla para el beneficio nacional.
El ICE invierte en una obra más de $1.500 millones y para esta institución tener el ferrocarril al lado sería de grandes beneficios. Recordemos que en un inicio el burro-carril al Pacífico avanzaba a dos kilómetros por hora, pero ahora con los trenes modernos, la velocidad supera los 70 KPH entre montañas, llanos y ríos. El pito del tren rompió el silencio de ayer…

Eliseo Valverde Monge

Médico