Natalia Díaz sobre Rodrigo Chaves: “Hay que pasar de la denuncia a la acción”
Nuevo liderazgo presidencial debe unir fuerzas y poner a funcionar este país
El estilo de gerencia política del presidente Rodrigo Chaves es destacado por Natalia Díaz como un punto a favor de esta administración.
Sin embargo, la exministra de la Presidencia considera que ahora viene la parte “más interesante, que es pasar de la denuncia a la acción”.
Para Díaz, que lidera el partido político Unidos Podemos de cara a las elecciones del 2026, Costa Rica “debe tener la inteligencia y la valentía no solo para confrontar, sino para construir soluciones duraderas”.
¿Qué opina del estilo directo del presidente y su relación con otros poderes de la República?
Yo misma he denunciado lo que no funciona porque sé que Costa Rica necesitaba una sacudida. Y en eso, el estilo directo ha cumplido una función importante para romper con la complacencia del pasado.
Pero ahora viene la etapa más difícil, pero a la vez más interesante: pasar de la denuncia a la acción. Esto debe ir acompañado de estrategia, de liderazgo que sume y no que divida. Hay que tener la inteligencia y la valentía no solo para confrontar, sino para construir soluciones duraderas, con resultados reales.
La ciudadanía ya entendió qué está mal. Lo que quiere ahora es que las cosas empiecen a pasar. Sin confrontaciones innecesarias, sin disputas estériles, con un liderazgo que logre unir fuerzas y poner a funcionar este país. Porque este cambio que empezó no puede quedarse a medio camino y ningún discurso reciclado sobre el pasado nos va a convencer de volver atrás o de dejar las cosas como están.
¿A qué se puede atribuir que cueste tanto avanzar?
Considero que don Rodrigo hizo algo muy valioso al abrir la discusión sobre temas que durante años se evitaron. Señaló lo que no funcionaba, y en eso estoy de acuerdo. Pero gobernar no es solo diagnosticar, ahora hay que pasar a las soluciones concretas.
En muchas áreas ha hecho falta articular mejor, sumar esfuerzos, conectar instituciones y trabajar con visión de largo plazo. En lugar de avanzar hacia soluciones sostenidas, nos hemos quedado muchas veces en la denuncia.
Y como la ciudadanía lo sabe, el principal obstáculo ha sido la falta de voluntad política en la Asamblea Legislativa. El Congreso tuvo la oportunidad de impulsar reformas vitales para el país, pero en múltiples ocasiones se quedó entrampado en debates estériles, mezquindades políticas y bloqueos infundados, por el egoísmo de algunos que no tienen una visión país y actúan bajo pretextos tan superficiales como “no apoyo este proyecto de ley porque me cae mal Chaves”.
Ese es el nivel de ceguera y pequeñez que corroe al Congreso en momentos en que la ciudadanía exige soluciones reales. Sí, se aprobaron leyes importantes, pero muchas otras decisiones siguieron respondiendo a cálculos electorales, no al bienestar de los costarricenses, y eso es algo que no podemos seguir normalizando.
A su juicio, ¿cuáles serían 5 aciertos del gobierno de Rodrigo Chaves?
El presidente puso sobre la mesa temas incómodos que nadie se atrevía a decir. Esa sacudida era necesaria. El sistema político venía adormecido, desconectado de la realidad y eso tenía al país en una especie de inercia que lo marchitaba. Que se dijeran verdades en voz alta ayudó a despertar esa conversación pendiente.
Otro de los aciertos que destaco es la firmeza con la que el Ministro de Justicia ha abordado el tema penitenciario. Se está marcando un límite, al dejar claro que las cárceles no pueden seguir siendo centros de operaciones del crimen. Esa mano dura era urgente y todavía hay margen para ir más allá.
También valoro el trabajo que se ha hecho desde el Ministerio de Comercio Exterior. En medio de una coyuntura internacional compleja, Costa Rica ha logrado mantenerse como una opción atractiva para el nearshoring y para la inversión extranjera. Eso habla bien de la estrategia y del posicionamiento que se ha logrado sostener.
En lo económico, destaco que se ha mantenido estabilidad fiscal y el dinamismo económico. En tiempos como estos, eso es clave para proteger el crecimiento y generar oportunidades.
Y por último, hay que reconocer que se han hecho avances importantes en ciertos trámites o cuellos de botella. Muchos que antes eran una tortura, hoy se hacen más rápido y eso le devuelve tiempo y energía tanto al ciudadano como a las empresas.
Por el contrario, ¿cuáles son 5 áreas de mejora para el resto de esta administración?
En toda administración siempre hay áreas de mejora. Uno de los retos más urgentes que observo es la falta de articulación con las municipalidades. Muchas decisiones siguen tomándose desde San José, sin escuchar lo que está pasando realmente en los territorios. Eso debilita la capacidad del Estado para resolver los problemas más inmediatos que vive la gente en sus comunidades.
También creo que la inseguridad cotidiana ha sido poco atendida. Se habla de cifras y de estadísticas globales, pero el miedo en los barrios crece cada día. Se necesita una visión más integral, con determinación para recuperar el territorio y nuestra soberanía, pero que además mejore las condiciones laborales, el equipamiento y el respaldo a quienes integran la Fuerza Pública.
Otro punto pendiente es establecer una ruta real para los trabajadores independientes. En Costa Rica, miles de personas producen y generan valor sin el respaldo de un sistema que los entienda. No se trata solo de pedirles requisitos imposibles, sino de trazar un camino de formalización que se ajuste a la realidad de emprender en este país, que no solo les permita cumplir, sino que les abra puertas para crecer, prosperar y generar empleo. Ahí la articulación institucional es clave.
En educación, los avances han sido insuficientes. Seguimos enseñando para pasar exámenes, con programas que no responden al mundo moderno. Urge formar para el empleo, para la vida, para una economía que cambia todos los días. Hay que reformar la educación con visión, con sentido común y con metas claras.
Y finalmente, noto una desconexión con algunos de los sectores productivos. Si no identificamos en qué somos realmente buenos y no apostamos con toda nuestra energía a eso, vamos a seguir perdiendo competitividad. El turismo, por ejemplo, necesita articulación con los trabajadores del sector, con guías, emprendedores, transportistas, con todos los que construyen la experiencia del turista. Ellos son la cara de Costa Rica y no los estamos acompañando como deberíamos.