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Nadal triunfa y humilla

Cerró blanqueando al todopoderoso Federer

Luis Rojas y EFE
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Cuatro juegos de 18 fue lo único que pudo ganarle ayer el número uno del mundo, el suizo Roger Federer al español Rafael Nadal, en la final de Roland Garros donde el ibérico obtuvo su cuarta corona consecutiva, mientras su rival asistió a su ya tradicional entierro.
Y es que esta vez fue literalmente apaleado por Nadal, con parciales contundentes de 6-1 y 6-3 y una humillante blanqueada de cierre 6-0, para olvidar por el suizo.
Nadal logró una victoria para enmarcar, humillante, destructiva, demoledora, de la que se hablará por mucho tiempo. Fuerz
a, poder, convicción fueron sus armas, en el mejor de los 17 duelos que han mantenido, ahora con 11-6 para Nadal, que lleva con ésta cuatro victorias sobre el suizo en la capital francesa.
El 6-0 de Rafa Nadal sirvió también para resolver un pendiente que tenía con Federer y que venía de la final del Masters Series de Hamburgo del año pasado, cuando el español encajó una blanqueada que ayer devolvió con creces a un Federer que esperaba un desenlace diferente. Sí, esperaba un cierre de su temporada en tierra favorable, tras algunos ajustes en su juego insertados por el técnico español José Higueras, pero al final fue lo mismo.
Nadal fue sencillamente superior a su rival lo que plasmó con sus 22 golpes ganadores por 35 errores del suizo; Federer confiaba en su servicio y solo logró dos directos. Demasiado poco para intentar algo más positivo.
Casi el total de los 15.000 aficionados de la central apoyaron desde el principio a Federer, pero el comienzo del encuentro fue un aviso de lo que sería el final. Un 2-0 para Nadal que empezó rompiendo el servicio, fiel a su costumbre, y una secuencia de seis juegos consecutivos para el español, ante un número uno del mundo que parecía un aprendiz.
Federer, cinco veces campeón de Wimbledon, pareció tener una reacción en tercer juego del segundo set, cuando rompió por primera y única vez el servicio del español. Eran momentos de lucidez en el juego del suizo, que cambió de táctica y acometió la red con su mágica volea de derecha. Incluso tuvo una oportunidad para marcar el 4-3 y romper el saque del español. Después, exhibición de Nadal, y hundimiento físico y moral de Federer. Rafa ganó ocho juegos consecutivos, mortificantes, destructivos, que acabaron con Federer de forma lastimosa.
Federer buscará refugio de nuevo en Wimbledon, donde si puede derrocar a Borg y ganar por sexta vez el título.
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