“Nada es fácil si quieres hacerlo bien”
Hay que perder el miedo y animarse a hacer lo que le gusta, explicó Neto Villalobos. Gerson Vargas/La República
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Ernesto “Neto” Villalobos

“Nada es fácil si quieres hacerlo bien”

Productor de la película “Por las plumas” luchó seis años para concretar el proyecto

“Siempre hay dudas y miedo al fracaso”

En su casa y acompañado de su perra llamada Cinco, Ernesto o como es mejor conocido “Neto”, nos recibió para contarle a LA REPÚBLICA cómo la perseverancia fue el ingrediente principal para llegar a su objetivo.
Este joven sociólogo graduado de la UCR tuvo que perder el miedo al fracaso para luchar contra los problemas que por seis años retrasaron la salida de su película “Por las plumas”, que se exhibe actualmente en los cines.
Después de altibajos, de no tener dinero para finalizar el proyecto o irse a vivir a Puriscal por un mes para dirigir, producir y lo que fuera necesario, Neto asegura que la lección más importante que aprendió es perder los miedos.
La publicidad es lo que le da el pan de cada día, pero además estudió cine en Barcelona y aclara que el apoyo de su familia lo motivó a seguir su instinto.

¿Por qué se fue a estudiar el cine como segunda carrera?

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Estoy trabajando en el guion de mi segunda película, indicó Neto Villalobos. Gerson Vargas/La República
Uno tiene que pensar en lo que le gusta, más allá de qué tiene mercado o no, pues si uno hace lo que le gusta encuentra cómo vivir de eso, inventa el mercado o forma parte de él, así cuando se levanta estará emocionado por ir a trabajar.

¿Hay edad para luchar por los sueños?
Jamás, pues conozco mucha gente que ha cambiado de carrera a los 30, 40 y hasta 50 años. Por lo menos vive el resto de sus días contenta y no desdichada, porque estudió algo que no le gustaba, uno la escucha decir que siempre quiso tal cosa pero nunca lo intentó.

¿Esa es la experiencia de sus actores?
Sí, cuando hicimos el casting era abierto para personas sin experiencia y llegaban diciendo que siempre habían querido ser actores, pero no lo hicieron porque los papás no las dejaron; es el caso del protagonista, en la vida real es mensajero.

¿Es importante el apoyo familiar en la vocación?
Muy importante, en mi caso gracias a eso pude ir a estudiar afuera, pues aunque somos cinco en mi familia y hacemos cosas muy diferentes, mis papás siempre me ayudaron, independientemente de que existiera trabajo o no.

¿Cuál fue su primera experiencia con el cine?
Un corto llamado “100 al este” que hablaba sobre cómo se dan las direcciones en Costa Rica.

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¿Por cuanto tiempo trabajó en su primera película?
Hace como seis años empecé a escribir el guion, ni siquiera se llamaba “Por las plumas”. Una vez fui a una pelea de gallos y me interesó contar la historia de los personajes que van a esos eventos, pero aclaro que no se trata de peleas ni aparecen peleas.

¿Cómo financió el proyecto?
Gané un fondo de producción con Cinergia, en un año decidí hacerla aunque sabía que no sería algo muy grande porque no tenía el dinero para eso, hice una campaña para recolectar fondos, con eso y un equipo de cinco personas grabamos la película, en un mes.

¿Pudo finalizarla?
No, porque cuando volvimos de grabar en Puriscal me quedé sin plata, así que participé en festivales internacionales en una categoría de muestras sin terminar, que se llama cine en construcción y ganamos en tres ocasiones en Miami, Buenos Aires y en Costa Rica, con ese dinero pude terminarla.

¿Cuál fue el primer logro con esta película?
Que nos invitaran a dos de los festivales de cine más importantes del mundo en Toronto y San Sebastián, hace tres semanas la estrenamos en el país y próximamente en Vancouver.

¿Qué fue lo más difícil de hacer la película?
Fue un proceso muy largo, más largo que un embarazo, fue desgastante, con momentos donde sube y baja la expectativa, hay que tener mucha constancia y perseverancia; sacrifiqué muchas cosas personales, pues trabajaba fines de semana y en las noches.

¿Cuál fue el mayor atraso?
Yo mismo, porque tenía muchos miedos, en el fondo son excusas, pues nosotros somos los que nos ponemos los obstáculos; tuve que entender que la película era mía y si no me gustaba no la sacaba.

¿Qué esperaba de la película?
Nada, porque después de todo lo que pasé para hacerla estaba contento con el resultado, es mejor que las cosas lo sorprendan a uno, en vez de estar esperando lo más grande.

¿Qué deben hacer las personas para atreverse a cumplir metas?
Quitarse el miedo y restarle importancia al proyecto, lo mejor es pasarla bien mientras lo intentan, aunque suene como mis abuelos, el que persevera, alcanza; y les aconsejo que sigan su instinto, eso no las dejará equivocarse.

Angie Calvo
[email protected]
@La_Republica



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