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Museo reabrió sus puertas en la Sabana
El Museo de Arte Costarricense enfrentó un proceso de restauración por cerca de ¢600 millones

Luego de un año de que sus puertas estuvieran cerradas y sus paredes escondieran cemento, polvo y madera a medio pintar, el Museo de Arte Costarricense renació ayer.
El recinto ubicado en el Parque Metropolitano la Sabana fue reabierto luego de enfrentar un proceso de restauración y de apertura de dos nuevos espacios, que demandó una inversión de ¢600 millones.
Las mejoras son latentes desde la primera vista, ya que con una fachada blanca esplendorosa y con un techo de teja nuevo y de color rojo vivo, el Museo ahora invita al público a visitarlo “a gritos”.
Desde su entrada empieza a robar suspiros con sus paredes recién pintadas, su piso pulido, y el resplandor de sus puertas y molduras de madera originales, que fueron rescatadas luego de 70 años que fue abierto como aeropuerto.
A ellos se suman sus columnas salomónicas y sus arcos de media punta que fueron reconstruidos en su corredor trasero para dar paso al Jardín de las Esculturas, y que ahora es un gran espacio verde.
Los trabajos se iniciaron en enero de 2009, y su magia también se extendió hacia la Torre de Control, que era usada como oficinas, y desde ayer puso su genial vista de la Sabana y sus alrededores al servicio del público.
Además, alegró el color del Salón Dorado, que fue restaurado y ahora acoge a sus visitas con tarjetas informativas sobre su historia, su creador y los elementos que pueden observarse en él.
Aunque fue un proceso lento, las obras en el MAC lograron el objetivo de recuperar la estructura y apariencia del edificio histórico, y adaptarlo a las necesidades actuales del museo, según Eduardo Faith, director del recinto.
“Devolvimos el brillo del primer aeropuerto internacional del país… 70 años después de su construcción podemos decir que el inmueble sigue enamorando por su belleza”, afirmó Faith durante la ceremonia de reapertura.
A pesar de que sus trabajos internos ya concluyeron, el MAC no abrirá sus puertas oficialmente al público hasta dentro de un mes, ya que quedaron dos “asuntitos pendientes”.
Uno es que su personal debe ser capacitado en el manejo del circuito cerrado de televisión y el sistema de iluminación, dos elementos nuevos.
El segundo es que el Museo está sacando una licitación para contratar servicios educativos, ya que solo cuenta con una persona apta para atender la demanda de los centros de estudio y las visitas guiadas, algo en lo que actualmente no da abasto.
“Esto es como una parodia, lo que no quiero es que me pase lo de la autopista al Caldera, que me lleguen 26 mil carros el primer día y no pueda manejarlos. Entonces quiero dar unos días para entrenar la gente, ir abriendo poco a poco, y luego como Dios manda”, afirmó el director.
Así, el Museo abriría a inicios de junio.

Carolina Barrantes
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