Murray sigue soñando
Andy Murray jugará su sexta semifinal de Australia. SAEED KHAN-AFP/LA REPÚBLICA
Enviar

201601271804360.recuadro-27.gif
El tenista británico Andy Murray estará en su sexta semifinal en el Abierto de Australia, luego de vencer 6-3, 6-7(5), 6-2 y 6-3 al español David Ferrer.
Sigue con paso firme el inglés en busca de conquistar su primera corona en Melbourne, una cancha que le sienta muy bien pero donde nunca ha podido salir campeón. Llegó a cuatro finales (2010, 2011, 2013 y 2015) y las cuatro las perdió.
La siguiente parada de Murray será el canadiense Milos Raonic, invicto en este 2016, después de batir por 6-3, 3-6, 6-3 y 6-4 al francés Gael Monfils.
En cuanto al encuentro entre el escocés y el español fue un pulso tremendo, de altísimo nivel, el decimotercero entre ambos.
Los intercambios fueron largos y hermosos, muy equilibrados, pero el mazo de Muray decidió el rumbo definitivo.
La amenaza de lluvia siempre condicionó el juego y al final obligó a la interrupción del choque. El partido se detuvo al inicio de la tercera manga —con un set para cada lado— y el techo del estadio Rod Laver Arena fue tapado.
Tras la reanudación, Murray se mostró superior y selló el triunfo.
“El arranque del torneo había sido bastante bueno, pero los últimos días se volvieron más que complicados y mi nivel también decayó un poco. Pude arreglármelas para seguir adelante, pero ahora volví a jugar en gran forma y en condiciones que no eran fáciles”, dijo el sembrado dos del torneo.
El duelo estuvo marcado a favor del inglés por cuatro apartados: los tiros ganadores de Murray 49 ganadores, por 23, los puntos directos de servicio (11-0), el acierto en la red (31 de 38 para el británico y la conversión de las opciones de break (Ferrer solo remachó dos bolas de nueve, un 22%).
Mientras tanto, Raonic alargó su racha de victorias y, con su noveno triunfo consecutivo —el quinto en Melbourne— y se clasificó por segunda vez en su carrera para la penúltima ronda de un Grand Slam.
El decimotercer favorito, que cuenta con uno de los servicios más poderosos del circuito —ante el galo ejecutó uno a 228 kilómetros por hora— añadió a su repertorio poderosos golpes desde la línea de fondo, tanto con su derecha como con su revés, y acertadas apariciones en la red. Eso le entregó nuevamente la iniciativa sobre el cemento azul del Rod Laver Arena y también sobre el marcador.
Un gran juego se espera en semifinales entre Murray y Raonic, quien ya demostró que pasa por un gran momento al eliminar a Stan Wawrinka, uno de los grandes favoritos.
“Fue un partido muy duro contra Ferrer y me espera otro igual de difícil con Raonic, quien tiene un saque poderoso y está jugando en gran nivel”, indicó el escocés nacido en Dunblane hace 28 años.



 

 

 

 

Ver comentarios