Enviar

El aparato estatal ha sido con justa razón muchas veces criticado por falta del rendimiento adecuado. Algunos gobiernos locales tienen el mismo problema de falta de eficiencia


Municipalidad de Limón retrasa el desarrollo

Muchos limonenses esperan ansiosos una oportunidad de trabajo. Es necesaria, sin duda, la inversión privada en esa provincia tradicionalmente olvidada por los gobiernos de turno.
Sin embargo, ante la llegada de inversores, aparentemente la Municipalidad, entre otros entes, retrasan tanto los procesos debido a la lentísima burocracia, que los proyectos no pueden avanzar como debieran, con gran desilusión de quienes desean hacer negocios en esa provincia y de los habitantes que no pueden aún obtener esos empleos.
Es cosa de todos los días que las personas se quejen de problemas que no han sido resueltos por el Ejecutivo, de la lentitud de nuestra Asamblea Legislativa en donde “duermen” muchos proyectos urgentes para la población, pero no se suele señalar con la misma frecuencia y sentido crítico el deficiente funcionamiento que pueden tener algunos gobiernos locales.
“El lento avance de los trámites, sobre todo en la Municipalidad (de Limón), hace sufrir de más a los inversores”, dice una nota de este medio el viernes anterior.
La construcción de condominios de lujo en esa ciudad puede significar importante fuente de empleo y encadenamiento con micros o pequeñas empresas dispuestas a brindarle ciertos insumos al proyecto.
Sin embargo, todo se retrasa porque, según han explicado los empresarios a este medio, se les piden unos papeles y cuando los mismos son presentados recién se piden otros.
Los gobiernos locales, así como el gobierno nacional, están obligados no solo a realizar el trabajo para lo cual se les paga con dinero de los costarricenses, sino que deben hacerlo en el menor tiempo posible y dar cuenta del rendimiento de cada uno de sus funcionarios.
El aparato estatal ha sido con justa razón muchas veces criticado por falta del rendimiento adecuado. Algunos gobiernos locales tienen el mismo problema de falta de eficiencia.
No obstante, fueron en vano los esfuerzos realizados por este medio, ante la queja de los empresarios, para hablar sobre el tema con Néstor Matis, alcalde limonense quien tampoco respondió a los llamados por teléfono que LA REPÚBLICA le hizo.
 

Ver comentarios