Mujeres maravilla y hombres machistas
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Avances y atrasos en la lucha por igualdad

Mujeres maravilla y hombres machistas

Extractos del análisis de The Economist

Mientras las mujeres en América Latina han avanzado hacia la igualdad ante los hombres en educación, trabajo y política, en las actitudes sociales, todavía persiste una cultura machista, de acuerdo con un análisis de la semana pasada en la revista The Economist. A continuación, un extracto de la nota.
En el pasado cuarto de siglo, la proporción de mujeres en la fuerza laboral incrementó más en América Latina que en ninguna otra región, y no solo en los puestos de bajo ingreso, como empleadas domésticas.
Las mujeres actualmente pasan más años en la escuela que los hombres, lo que sugiere que sus posibilidades de empleo mejorarán, e incluso hay mujeres en juntas directivas —la cima del mundo corporativo.
En la política, muchos países de la región, incluidos Costa Rica, Argentina, Brasil y México, han adoptado cuotas de participación femenina en las listas electorales de los partidos políticos.
Actualmente, un 25% de los legisladores latinoamericanos son mujeres, comparado con un 14% en 2003, mientras Brasil, Chile, Costa Rica y Argentina en la última década eligieron presidentas.
Costa Rica además cuenta con un tercio de representación femenina en el Congreso.
Hay señales también en varios sectores sociales de que las actitudes están empezando a cambiar.
En Ecuador, un grupo de hombres jóvenes que se autodenominan los “Cascos Rosa”, lideran talleres en las escuelas para fomentar el respeto a las mujeres.
En Argentina, “Varones Antipatriarcales” se manifiestan contra la violencia y a favor del aborto.
Los gobiernos, por su parte, están empezando a mejorar sus políticas para atacar la violencia de género y promover la igualdad de las mujeres en el trabajo.
Al menos 13 países han establecido estaciones de policía especializadas en promover que las mujeres reporten los asaltos de los cuales son víctimas.
Las empresas también están mejorando las condiciones para las mujeres trabajadoras.
Más de un tercio de las empresas latinoamericanas decía tener la diversidad de género como una de sus prioridades en 2013, en comparación con apenas la quinta parte en 2010, de acuerdo con la consultora McKinsey.
Sin embargo, falta más para acabar con el sexismo.
Solo un tercio de los latinoamericanos considera que las mujeres son respetadas, apenas la mitad de quienes lo afirman en Oriente Medio o en África.
En cuanto al liderazgo, ha aumentado el porcentaje de personas que piensan que los hombres son mejores líderes políticos y que el lugar de la mujer es en la casa.
Las mujeres trabajadoras todavía tienden a llevar la doble carga del trabajo doméstico. En promedio lo hacen de dos a cinco veces más que sus compañeros, mientras las instituciones a menudo refuerzan esos hábitos.
Los niños juegan fútbol después de la escuela, mientras que las niñas se van a casa.
La otra cara del machismo es una visión tradicional de la feminidad en la que muchas mujeres latinas creen.
A los 15 años las chicas se visten de gala para las fiestas de quinceañeras.
De las últimas diez mujeres que han sido coronadas como Miss Universo, seis han sido latinas.
Muchas líderes, por su parte, creen que la feminidad es contraria a la equidad de género y se resisten a declararse como feministas por temor a ser catalogadas como mujeres que odian a los hombres.

 

Natalia Chaves
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