Muerte de Jobs deja a Hollywood sin un enviado tecnológico de confianza
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Muerte de Jobs deja a Hollywood sin un enviado tecnológico de confianza

La muerte de Steve Jobs deja a Hollywood sin el enviado tecnológico de confianza que ayudó a llevar a las industrias del cine, la TV y la música a la era digital.
En los 25 años que siguieron a la compra de la empresa de animación digital de George Lucas, rebautizada con el nombre de Pixar, Jobs hechizó, irritó y halagó a los ejecutivos de Hollywood mientras hacía realidad su visión de una industria del espectáculo digital.
Chocó con el exmáximo responsable ejecutivo de Walt Disney Co., Michael Eisner, con motivo de su sociedad cinematográfica, pero se hizo amigo del sucesor de Eisner, Robert Iger, y del co-responsable del estudio Fox, Jim Gianopulos.

El cofundador de Apple constantemente desafió a la industria a cambiar abriendo la puerta a una era de animación digital con “Toy Story”, revolucionando los sellos discográficos con el iPod y la tienda iTunes y negociando para vender programas de TV y películas online.
Con la venta de Pixar en 2006, se convirtió en el mayor inversionista de Disney, con una participación que valía $4.350 millones.
Los ejecutivos de Hollywood se resistían a poner programas online. La piratería había devastado la industria musical y el dominio de iTunes en la venta minorista de música online dio a Apple una influencia sin precedentes en los sellos discográficos. Jobs estaba empeñado en que los estudios se sumaran al proyecto, señaló Gianopulos.
Hoy día, iTunes es el vendedor número uno de películas online, con un 66% del mercado de ventas electrónicas y vídeo a pedido en la web, informó la firma de investigación IHS en agosto. Su cuota en el mercado minorista estadounidense de música el año pasado fue del 7%, según NPD.
Gianopulos, copresidente de Fox Filmed Entertainment de News Corp., dijo que sus negociaciones con Jobs por los derechos de las películas evolucionaron hasta convertirse en una amistad personal.
Disney fue un laboratorio para Jobs. El estudio funcionó como distribuidor de las películas de Pixar a partir de 1995. Más tarde, cuando Jobs vendió el estudio de animación a Disney por $8.060 millones en acciones, la compañía también se convirtió en una precursora de Internet y llegó a ser la primera entre sus pares en ofrecer películas y programas de TV en iTunes.
Los ejecutivos de la industria musical atribuyen a Jobs el mérito de haberla salvado de la piratería en Internet.
“El tipo se había dedicado a pensar seriamente mientras todos nos dábamos la cabeza contra la pared”, dijo en una entrevista de 2004 Jimmy Iovine, presidente de Interscope-Geffen-A&M. “Iba a proporcionarnos esa maravillosa interfaz y nosotros íbamos a darle contenido único que no se podía conseguir en otra parte. La cosa era bastante simple, en realidad”.

Bloomberg News

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