MPD transforma la gestión de residuos peligrosos en seguridad sanitaria y trazabilidad ambiental
Los establecimientos médicos, farmacéuticos, industriales y de belleza forman parte de los sectores beneficiados por los servicios de la compañía
En el marco del Día Mundial del Reciclaje, la correcta gestión de residuos se consolida como uno de los principales desafíos sanitarios, ambientales y operativos para Costa Rica, especialmente cuando se trata de residuos peligrosos que requieren tratamientos especializados para evitar riesgos de contaminación y exposición.
En este contexto, la empresa costarricense Manejo Profesional de Desechos (MPD) se ha consolidado durante 25 años como una de las principales infraestructuras privadas especializadas en la trazabilidad, recolección, tratamiento, destrucción y disposición final de residuos peligrosos en Costa Rica.
La compañía trabaja con distintos tipos de residuos peligrosos y de alta complejidad, entre ellos residuos infectocontagiosos, punzocortantes, patológicos, farmacéuticos, químicos, industriales y confidenciales; materiales que, bajo un manejo inadecuado, pueden representar riesgos sanitarios, ambientales, operativos e incluso reputacionales para las organizaciones.
“Nuestra especialidad está en el manejo de residuos peligrosos, aquellos que requieren trazabilidad y un proceso seguro para su disposición final. Todos estos residuos pueden representar riesgos sanitarios, ambientales y reputacionales para nuestros clientes. Al final, lo que les proveemos es la tranquilidad de saber que sus residuos están siendo gestionados de manera adecuada”, señaló Adrián Castro, director general de MPD.
Uno de los principales riesgos está asociado a los residuos biológicos o infectocontagiosos, ya que un kilogramo de estos tiene la capacidad de contaminar hasta 100 kilogramos de residuos ordinarios, incrementando significativamente los riesgos de exposición para trabajadores, comunidades y ecosistemas.
Esta problemática adquiere especial relevancia debido al volumen de residuos peligrosos generados diariamente por hospitales, clínicas, laboratorios y centros médicos, donde una gestión inadecuada puede multiplicar riesgos sanitarios y ambientales de alto impacto.
Por esta razón, la legislación costarricense establece controles estrictos para el manejo, segregación, transporte y tratamiento de este tipo de residuos, debido a los riesgos que representan para la salud pública y el ambiente.
A esto se suman las multas y sanciones contempladas por la normativa vigente, lo que ha llevado a las empresas a comprender que una gestión inadecuada de residuos puede representar incluso riesgos para la continuidad de sus operaciones.
“El principal error es tratar a la ligera el manejo de los residuos peligrosos, como si fueran residuos comunes. Al final, esto puede traer consecuencias civiles y penales bastante serias. Entonces, el principal problema que todavía tienen ciertos establecimientos es, sencillamente, abordar este tema sin la rigurosidad necesaria: escoger proveedores sin auditarlos, sin revisar sus cadenas de trazabilidad y sin verificar sus instalaciones, pues la responsabilidad sobre esos residuos continúa siendo suya hasta la disposición final”, explicó Castro.
Para enfrentar este desafío, MPD implementa protocolos diferenciados, procesos de trazabilidad y tecnologías especializadas según el tipo de residuo y su nivel de riesgo.
Entre los procesos utilizados destaca la esterilización de alto nivel para residuos bioinfecciosos.
Una vez procesados, los materiales ingresan a autoclaves especializados que extraen el aire de la cámara y lo sustituyen por vapor a alta presión, alcanzando niveles altamente efectivos de esterilización (99.99%).
Este procedimiento es similar al utilizado para esterilizar instrumental quirúrgico, permitiendo neutralizar agentes infecciosos antes de la disposición final.
Además de tratamientos especializados para cada tipo de residuo gestionado, la compañía impulsa procesos de valorización, recuperación y economía circular para aquellos cuyo aprovechamiento puede realizarse de forma técnica, segura y ambientalmente responsable.
Los residuos aprovechables son enviados a reciclaje o valorización energética, mientras que los residuos que, por su naturaleza o nivel de riesgo, no pueden valorizarse de forma segura son enviados a otros gestores y sitios autorizados para su tratamiento secundario o disposición final controlada.
“Nosotros podemos demostrarle al cliente cuáles fueron las etapas del proceso, en qué momento y a qué hora se gestionó cada una de ellas, además de certificarles el cumplimiento de las obligaciones que deben reportar ante las autoridades y entidades fiscalizadoras la gestión de los residuos que nos entregan”, comentó Castro.
Además, la compañía considera la capacitación y la cultura preventiva como pilares fundamentales dentro de sus servicios de gestión integral.
Los establecimientos que trabajan con MPD deben recibir formación en gestión de residuos, rutas críticas, técnicas de asepsia, con el objetivo de reducir riesgos y fortalecer el manejo adecuado de sus residuos a nivel interno.
Actualmente, MPD brinda soluciones de gestión integral, trazabilidad y tratamiento especializado a más de 14 mil establecimientos en Costa Rica, posicionándose como un aliado estratégico para instituciones y empresas que buscan fortalecer sus estándares de sostenibilidad, bioseguridad y cumplimiento ambiental.