Enviar
Negó que Bolivia incumpla objetivos en lucha contra el narcotráfico como esgrime Washington
Morales renegociaría con Obama

• Presidente boliviano considera que su país perdió beneficios arancelarios por una “venganza política”

La Paz
EFE

Evo Morales, presidente de Bolivia, atribuyó la decisión de Estados Unidos de suprimir a Bolivia las ventajas arancelarias de la ATPDEA a una “venganza política”, aunque espera poder renegociarlas con el próximo Gobierno de Barack Obama.
Estados Unidos anunció el miércoles que retirará a Bolivia desde el próximo 15 de diciembre los beneficios arancelarios que concede a los países andinos para premiar sus esfuerzos por la lucha contra el narcotráfico, regulados en la ley conocida como ATPDEA, por sus siglas en inglés.
Washington justifica su decisión en la falta de cooperación del Gobierno de La Paz en la lucha antidrogas, aunque ha advertido que si “mejora su desempeño” podría restablecer estas ventajas, que suponen un arancel cero para buena parte de las exportaciones bolivianas a EE.UU., en su mayoría textiles.
En conferencia de prensa, Morales calificó de “venganza política” la retirada de la ATPDEA a Bolivia, porque su Gobierno no acepta someterse a la “esclavitud” económica y política de Washington.
A su juicio, la medida está motivada en las “diferencias de carácter programático, ideológico y cultural con el Gobierno de EE.UU.”, ya que él no acepta el capitalismo y sí el “comercio justo”.
Morales negó tajantemente que Bolivia incumpla con los objetivos de lucha contra el narcotráfico como esgrime Washington y aseguró, basándose en cifras de las Naciones Unidas, que su Gobierno ha obtenido mejores resultados que Colombia y Perú tanto en reducción de cultivos de coca como en incautaciones de droga.
No obstante, el mandatario dijo que a partir del próximo junio espera renegociar con la nueva Administración de Barack Obama los beneficios arancelarios de la ATPDEA.
La decisión de EE.UU. sobre estos beneficios aduaneros añade un punto más de tensión a las ya deterioradas relaciones entre La Paz y Washington, marcadas por la expulsión del embajador de la potencia norteamericana en Bolivia, al que Morales acusó de conspirar contra él.
Además el mandatario ordenó hace unas semanas la suspensión de las actividades de la DEA (oficina antidrogas de EE.UU.) en territorio boliviano y dijo que la presencia de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) está prohibida. Tampoco la agencia de cooperación estadounidense USAID ha escapado a la “ofensiva antiimperialista” en Bolivia, ya que tuvo que abandonar sus proyectos en la región del Chapare, feudo de Morales.
Por todo esto, opositores, empresarios y analistas ven en la retirada de la ATPDEA la “crónica de una suspensión anunciada”. La supresión de las ventajas puede afectar a casi 50 mil empleos directos e indirectos.
Ver comentarios