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Martes 18 Noviembre, 2008

¿Monopolio aeroportuario?


El Gobierno ha solicitado a la Contraloría General autorizar el traspaso del 95% de las acciones de Alterra a la empresa de aeropuertos de Houston, Texas (HAS), que se encargaría de manejar el Santamaría por 20 años, de terminar las obras y pagar las multas y deudas que Alterra no pagó —incluyendo préstamos bancarios, devolución de cobros indebidos, etc.— que suman más de $100 millones, y que se marcharía muy campante con sus ganancias.
Esto es posible gracias a que el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y Aviación Civil extenderían el plazo del contrato por cinco años más hasta 2026, lo que daría unos $300 millones de ingreso adicional al gestor, que pagarían los usuarios del aeropuerto por impuestos y tasas, o sea que la empresa pagaría lo que queda debiendo Alterra, pero con nuestro dinero. Algunos piensan que es “un gran logro”, pero los beneficiados son Alterra y Houston, y al país le costaría muchos millones.
Alterra tuvo $90 millones de préstamo y $150 millones de ingresos del aeropuerto; no concluyó una sola de las obras importantes de la primera etapa del aeropuerto, que solo costaban unos $80 millones. ¿En qué gastó todo ese dinero? No ha rendido cuentas —ni se le han pedido—. Dijo el presidente de TACA: “el aeropuerto de Costa Rica es un desastre, de los más caros de la región, pero es que se llevan la plata”. Inexplicablemente, Alterra ha seguido recibiendo el 65% de los ingresos del aeropuerto, a pesar de haber suspendido la construcción de las obras.
Alterra incurrió en graves incumplimientos, tiene cuatro años de atraso, suspendió las obras cuando le vino en gana y no ha pagado las multas por el atraso. Trató de aumentar sus ingresos mediante addenda ilegales, el último en junio de 2006, respaldado por el Presidente y su Ministra de Transportes, proponía aumentar al 90% a Alterra sus ingresos del aeropuerto ese año, y al 80% los siguientes, aunque el contrato estipulaba un 64,8%. Esto le hubiera significado un ingreso extra de unos $130 millones. Fue rechazado por Contraloría porque “la pretensión básica es restituir un equilibrio financiero sustentado en condiciones que nunca formaron parte del contrato... implica un aumento en los ingresos del Gestor por encima de lo previsto...” Una fuerte advertencia al Poder Ejecutivo, a la que no le ha prestado la atención debida.
Para el periodo 2009-2021 los ingresos proyectados del aeropuerto destinados al gestor son unos $600 millones, que agregados a los $300 millones por la extensión del plazo del contrato, le darían la hermosa suma de $900 millones, unas 50 veces la plata de Taiwán y del Banco Centroamericano juntas. Si el Gobierno procediera como corresponde y dictara la resolución del contrato por incumplimiento grave de Alterra, esos fondos le quedarían al país y permitirían no solo concluir las obras en un par de años sino crear una reserva para construir el futuro aeropuerto internacional que se requiere para 2018. Y no procede el pago de indemnización alguna a Alterra, que más bien quedaría debiéndonos. Pero a pesar de esas sumas astronómicas en perjuicio del país, ni el gobierno ni nadie se atreve a ponerle “el cascabel al gato”. No se entiende cuál es el hechizo de Alterra y sus empresas asociadas para evadir cualquier sanción, ya acumulan más de 4 años de atraso en concluir las obras, un record en materia de contrataciones del Estado.
Aviación Civil/MOPT pretende también concesionar a HAS —que maneja el aeropuerto George Bush en Houston— el aeropuerto Daniel Oduber, en Liberia, por un plazo de 20 años, a cambio de que construyan un modesto edificio terminal con un costo estimado en $17 millones, pero cobran el doble —$35 millones—. Esa fue la única oferta en la licitación, lo que no se aceptaría en muchos países. Había varias otras empresas interesadas, pero perdieron su interés en participar ante la apariencia de que la de Houston ya lo tenía amarrado. En efecto, desde principios de año la HAS hizo contacto con Alterra y autoridades del Gobierno; un oficio del alcalde de Houston de enero de 2008 insta a HAS a “conseguir proyectos de privatización de aeropuertos en Costa Rica”; en junio pasado la HAS hizo publicar un concurso electrónico para el puesto de gerente del Santamaría, “del que pronto se hará cargo”, y solicita, entre otros requisitos, que el candidato sea “...un rayo de esperanza y reconciliación entre el gestor, empresas y gobierno... que no venga a asignar culpas pasadas... sea relativamente apolítico... capaz de manejar personalidades fuertes”. HAS tiene interés en que le entreguen también el propuesto Aeropuerto del Sur, en Sierpe y el futuro aeropuerto internacional en Orotina.**
Los planos y licitación del nuevo edificio del aeropuerto de Liberia estaban desde hace más de un año, se preveía recibir las ofertas en julio de 2007. Si se hubiera hecho una licitación ordinaria, ya estaría el edificio por concluirse, probablemente con una empresa nacional, pues hay varias calificadas. El diario LA REPUBLICA hace varios meses cuestionó que se concesionara el Daniel Oduber por 20 años a cambio de un edificio de $17 millones, si Aviación Civil disponía de $39 millones en caja. Como de costumbre, no hubo respuesta.
Es preocupante que, a pesar de la política gubernamental de acabar con los monopolios, como se propone en los sectores de seguros y telecomunicaciones, se cometa la incoherencia de crear un monopolio en el manejo de los aeropuertos internacionales. Amarrar nuestra soberanía aeroportuaria a una misma empresa -cualquiera que sea-que puede salir “güera”, como en el caso de Alterra, resultaría, además de costoso, una “soberana” imprudencia, sería invitar a que Costa Rica quede sujeta a los caprichos de una empresa transnacional que tendría sus propias prioridades, y estas no serían necesariamente el interés nacional. ¿Es que hemos perdido la capacidad en Costa Rica de hacer siquiera un modesto edificio de $17 millones y tenemos que recurrir a una empresa extranjera para que nos lo haga, por el doble de lo que vale, y dárselo para que lo maneje durante los próximos 20 años?

Rodolfo Silva V.
Ex ministro de Transportes

Otto Escalante W.
Ex director de Aviación Civil