Logo La República

Miércoles, 19 de diciembre de 2018



EDITORIAL


Momento de un cambio

| Jueves 16 abril, 2009



Momento de un cambio


La Cumbre de las Américas, que se realizará en Trinidad y Tobago, marcará el debut de Barack Obama, presidente de Estados Unidos, en las relaciones con América Latina.
Como en las diferentes cumbres a las que asistió a principios de mes en Europa, el Presidente estadounidense se verá las caras en Trinidad y Tobago los días 18 y 19 de abril con unos líderes que van a tomarle la medida.
Hasta el momento Felipe Calderón, de México, y Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, han sido los únicos presidentes latinos que se han entrevistado con el nuevo inquilino de la Casa Blanca.
Aunque tal vez genere más curiosidad el encuentro entre Obama y los líderes latinos que han mostrado actitudes más duras hacia Estados Unidos, la Cumbre es una oportunidad para redefinir las relaciones con la atribulada potencia mundial, que la región no puede dejar pasar.
Durante años las acciones de Washington estuvieron centradas en el desarrollo de las guerras de Irak y Afganistán, dejando a Latinoamérica muy lejos del centro de atención.
Hoy la principal preocupación de Estados Unidos es la recuperación de la economía, inquietud que comparten los países latinoamericanos que tienen en el mercado estadounidense uno de los principales destinos para sus productos.
La coordinación de los esfuerzos que cada país está realizando para luchar contra la crisis económica y sus efectos sociales será parte fundamental de la agenda. Este trabajo conjunto podría ayudar a crear un nuevo tono en las relaciones entre la región latinoamericana y su vecino del Norte.
Sin embargo, otros temas como la suerte de los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos, la cooperación tecnológica, la transferencia de conocimientos, el comercio y la seguridad deben ser también discutidos.
La renovación de los lazos entre Latinoamérica y Estados Unidos es de gran importancia para la región, y esta cita de líderes podría bien ser el primer paso hacia una relación más abierta y una agenda más amplia.