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Jueves 19 Diciembre, 2013

La vía larga, pero acertada, es comprender que solo con personas motivadas, que saben lo que quieren y que tienen posibilidades tangibles de crecimiento profesional, es que las empresas estarán en condiciones de afrontar con mayores posibilidades de éxito


Miopía: satisfacción y compromiso

El hilo puede ser muy delgado. La diferencia entre hacer las cosas por compromiso y hacerlas por gusto, es mucho más clara en entornos personales que laborales. Fuera del trabajo, me parece mucho más meritorio hacer las cosas por gusto. Dentro de las empresas, procurar la sola satisfacción laboral por parte de los trabajadores es tan miope como que los patronos procuren el solo compromiso profesional por parte de sus colaboradores.
El descanso es justo y necesario. Personalmente, el sábado y domingo libres me relajan física y psicológicamente. Una o dos desconexiones más extensas al año, refuerzan las energías y el propio sentido de motivación. Pero, ¿por qué tantos trabajadores se sienten intoxicados en sus trabajos? ¿Por qué hay tantos profesionales frustrados y talento desperdiciado por la falta de motivación? ¿Por qué nuestras empresas no figuran en el “top 10” de las mejores opciones para trabajar? ¿Por qué hay tanto abstencionismo laboral? …La raíz de los problemas de estas respuestas está en gestionar la satisfacción y el compromiso laboral como si fueran la misma cosa.


La gestión del bienestar y el compromiso están conformados por personas. Si estuviéramos hablando de máquinas ni siquiera estuviéramos pensando en bienestar sino en productividad; pero el centro de gravedad de las empresas promedio está conformado por personas que sienten, tienen expectativas, expresan emociones, viven sus sueños y desean evolucionar, motivadas por un significativo sentido de propósito.
Cuando uno está del lado de los colaboradores es frustrante no disfrutar del trabajo y por si fuera poco, percibir que a nadie le interesa nuestra insatisfacción. Cuando uno está del lado del empresario, la vía fácil es ver la satisfacción laboral como sinónimo del compromiso de los trabajadores.
La vía larga, pero acertada, es comprender que solo con personas motivadas, que saben lo que quieren y que tienen posibilidades tangibles de crecimiento profesional, es que las empresas estarán en condiciones de afrontar con mayores posibilidades de éxito, los más diversos y complejos escenarios de negocios.
Es el momento oportuno para que las empresas de nuestro país empiecen el 2014 centradas en velar por el compromiso y el bienestar de su gente. En la vida hay cosas que podríamos hacer y hay otras que deberíamos hacer. Desarrollar iniciativas empresariales para impulsar ambientes de trabajo donde sea grato, humano y retador trabajar y donde sea posible desarrollarse profesionalmente y generar en los colaboradores un genuino orgullo de pertenencia, es un reto que deben asumir las organizaciones a las que realmente les interesa inducir la felicidad en sus trabajadores y la disposición de estos a recorrer la milla extra para que la empresa materialice la estrategia perseguida.


Alejandra Esquivel Guzmán
Gerente GEFISA
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