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Domingo, 18 de agosto de 2019



COLUMNISTAS


Ministro de Seguridad y diputados

Arturo Jofré [email protected] | Viernes 24 septiembre, 2010



Ministro de Seguridad y diputados


Hay noticias que le vuelven a uno el optimismo. Desde siempre el nombramiento de policías ha sido una presa de los vencedores políticos. Los partidos que han gobernado han hecho fiesta nombrando a los “pega banderas”. El propósito no ha sido nunca el atenuar la inseguridad, sino pagar favores políticos.
En la Fuerza Pública la probidad nunca ha sido importante, por eso cada vez que se incrementa el número de policías es como echar agua a un tiesto lleno de huecos. Por eso es refrescante saber lo que está ocurriendo en la Costa Rica de hoy. Ahora los aspirantes a la Fuerza Pública deben aprobar un curso policial de seis meses, ¡Nada de lanzar inexpertos a la calle! Primera regla de oro: conocimiento, destrezas, idoneidad para el puesto.
Nos informamos que de los 370 aspirantes a policía que llevan el curso hay 98 que han sido sacados por no tener antecedentes aceptables para desempeñarse. Como en los países que cuentan con sistemas policiales avanzados, el Ministerio de Seguridad está haciendo una investigación a fondo de cada aspirante, algo inédito en Costa Rica. Esa es la forma de darle prestigio a la función policial, de inspirar confianza en la población, de prevenir los actos de corrupción en las filas policiales. Segunda regla de oro: una selección rigurosa que evite filtrar personas con antecedentes incompatibles con la función policial.
La herencia es brutal: medio millar de policías están siendo investigados por delitos graves, donde aparecen muchos de ellos actuando como delincuentes. Pero también es grave tener a una veintena de abogados que llevan los casos por años, a ritmo de abogado, mientras los policías andan ejerciendo como si nada. Cuando la viceministra de Seguridad, Flora María Calvo, indica que en unos meses espera tener todos los casos resueltos y sacar a los culpables de delitos graves, nos está mostrando la tercera regla de oro: que lo único que faltaba eran autoridades con pantalones y faldas bien puestas y que están pensando solo en el país.
Lo que están haciendo el Ministro y la Viceministra es algo de enorme importancia para el país. Solo este hecho justificaría apoyarlos y darle los recursos que requieren para esta gran cruzada. En medio de tantos intereses mezquinos, de impunidad y de corrupción por décadas, el apoyo a este tipo de iniciativas no puede soslayarse.
Todos deseamos más acciones ante la enorme tempestad de la inseguridad, pero aquí hay un esfuerzo concreto que hay que apoyar. Muchos de los que hoy exigen una y mil cosas, han sido parte del problema. Que despierte también el PAC, un partido que alza la bandera de la anticorrupción y que tiene credibilidad en este campo, aquí tiene una gran oportunidad para alzar su voz de apoyo. No es una buena decisión cerrarle todas las puertas a un Gobierno que apenas inicia y que tiene enormes desafíos. A fin de cuentas la factura la pagaremos todos.

Arturo Jofré
[email protected]