Enviar
Mini crisis inmobiliaria y automovilística en Costa Rica

Carlos Arguedas Campos, economista

Hace precisamente un año, mientras los vientos alisios de estos meses de noviembre y diciembre, azotaban fuerte y fríamente nuestro país, la economía de 2008 se encontraba caliente y las brasas encendidas del crédito y el consumo atizaban fuertemente los hogares costarricenses.

Sería una Navidad diferente producto de un año económico atípico, donde comprar un carro en una feria de fin de semana era posible, y a unas supuestas condiciones tan favorables, que hasta era imposible creer, tanto demandantes como oferentes estaban deseosos de lograr un acuerdo, aunque ello significara flexibilizar las condiciones de pago y de crédito.

Pero esto no solo sucedía en el caso de los automóviles, sino también en la comercialización de las viviendas, las ferias de casas se convirtieron en una actividad común de fin de semana, o en su caso, la negociación de fin de semana para adquirir una casa era común, incluso en algunos residenciales era normal tener que hacer fila para poder obtener un trato “a la medida” del cliente. No existían restricciones, de ningún tipo, ya que siempre al inicio o al final, se encontraría una institución bancaria que respaldara la operación de compra.

A pesar de que en agosto de 2007 se engendraba el virus de la enfermedad financiera en el área de las subprime en los Estados Unidos, muy pocos se percataron de los síntomas y del diagnóstico de metástasis económica a nivel mundial.

Sin embargo, la coyuntura cambió, la Tasa Básica Pasiva aumentó, las instituciones financieras cerraron o dosificaron el crédito, aumentaron los requisitos y los agentes económicos están enfrentando la etapa de desaceleración en ingresos y en empleo, lo que restringe los presupuestos familiares y empresariales.

Entonces, si el entorno económico cambió y las condiciones pactadas en los créditos, otorgadas durante este periodo están correlacionadas a los indicadores económicos relevantes, podemos suponer que las condiciones crediticias actuales son más exigentes ahora y además, en la fase de desaceleramiento del ciclo económico lo que permite su recuperación automática es una deflación, es posible suponer que en el primer semestre de 2009 el precio de las viviendas y los automóviles muestren una fuerte tendencia a la baja.

Finalmente, una consideración relevante, el mecanismo automático de mercado y del ciclo económico se puede ver influenciado por el efecto de la política económica contra cíclica que impulsen las autoridades del Gobierno, como son Ministerio de Hacienda y Banco Central, por lo tanto, en un escenario de capitalización bancaria y otras medidas que están siendo anunciadas en estos días, se podría mitigar o reducir de manera casi insignificativa lo que hemos denominado la supuesta mini crisis de vivienda y automovilística en Costa Rica.
Ver comentarios