Millennials japoneses son los más pesimistas del mundo
Feria anual Tori-no-Ichi en Tokio, Japón. Bloomberg/La República
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Podría resultar difícil encontrar a jóvenes optimistas en Japón, donde los millennials califican entre los más pesimistas de las economías más grandes del mundo.

Mientras que la mayoría de los adultos jóvenes de sus socios comerciales ven futuros brillantes y carreras exitosas por delante, menos del 40% de los japoneses lo hacen, convirtiéndose en los más pesimistas entre los 18 países encuestados por ManpowerGroup. Los jóvenes japoneses están aún más deprimidos que los jóvenes en Grecia, quienes han pasado por condiciones al estilo de la Gran Depresión y crisis políticas en los últimos años.

Han sido muchos los esfuerzos para erradicar la "mentalidad deflacionaria" de Japón. Aunque Shinzo Abe, el primer ministro, intenta reactivar la economía, los jóvenes japoneses distan mucho de ser optimistas. Esto ya pesa en la economía y plantea desafíos para el futuro.

Los millennials japoneses se enfrentan a un futuro de pagos para el cuidado de una de las poblaciones de personas mayores que más rápido crece en el mundo, con más de un tercio de ellos encaminado a una serie de trabajos mal remunerados. Además está la deuda pública del país, una de las más grandes del mundo.

Escépticos de que el sistema nacional de pensiones estará vigente para cuidar de ellos, los jóvenes de alrededor de 20 años ya se preocupan por la vida después del retiro y escatiman sus ahorros para el futuro. Los sueldos bajos y estancados obligan a muchos a retrasar, o incluso renunciar, al matrimonio, a la adquisición de una vivienda y a tener hijos. Alrededor del 37% espera trabajar hasta que muera, según la encuesta de ManpowerGroup.

Kohei Ito, de 24 años, dijo que no tiene fe en que el gobierno solucione problemas, como el sistema de pensiones, que él considera insostenible. Ito, quien es un graduado universitario, trabaja en un gimnasio y está considerando mudarse al extranjero para enseñar deporte a niños en países en desarrollo.

"No creo que la política en Japón mejore, y tampoco creo que la economía lo haga", dijo. Ese tipo de pensamiento "es una gran preocupación", dijo Randall Jones, jefe del despacho de Japón-Corea de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Jones dijo que los jóvenes japoneses tienen una "fijación por trabajar en grandes compañías o para el gobierno".

Cambiar estas actitudes es un reto clave para Japón, que califica bajo en espíritu empresarial a nivel mundial, y hacerlo es muy necesario para impulsar la innovación y el crecimiento de la productividad, que es necesaria para mantener el elevado nivel de vida a medida que la población disminuye, dijo la OCDE.

“El país tiene abundantes patentes y montones de dinero ocioso de las empresas, pero carece de suficientes emprendedores que lo utilicen plenamente”, dijo Jones.

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