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México podría permitir inversión privada en petróleo

Redacción La República [email protected] | Viernes 27 abril, 2012



México podría permitir inversión privada en petróleo

Por primera vez en 74 años, México podría permitir inversión privada en su petróleo y gas, las terceras reservas más grandes de América Latina.
Enrique Peña Nieto, que lidera todos los principales sondeos como ganador de las elecciones presidenciales del 1 de julio y es miembro del partido que nacionalizó la industria en 1938, dijo el 12 de abril que la producción petrolera de México puede “tener un desempeño superior y crecer” a través de la inversión privada. Ese mismo día, su rival más cercana, Josefina Vázquez Mota, propuso cotizar en bolsa una “participación minoritaria” del monopolio petrolero estatal Petróleos Mexicanos, que tiene ingresos por $126.000 millones.
Vender acciones del proveedor más grande de petróleo de los Estados Unidos abrirá un sector mexicano que está experimentando su octavo año de producción en baja, afectado por una inversión vacilante y una falta de tecnología y experiencia para los pozos costeros más profundos. El efectivo puede financiar los pozos del Golfo de México y la producción de gas de pizarra (“shale gas”) utilizando técnicas que Brasil y los Estados Unidos emplearon para revolucionar los mercados energéticos.
“Se destruyó el tabú” de la inversión privada, dijo Héctor Moreira, miembro del directorio de Pemex, en una entrevista. “La gente habla sobre participaciones privadas –es un primer paso. Y es un paso que no está provocando una reacción negativa de la opinión pública”.
Desde murales escolares hasta discursos en el Congreso, la estatal Pemex ha sido promocionada como símbolo de soberanía y orgullo nacional. Esa imagen se está desvaneciendo en la medida que las importaciones de combustible y los precios aumentan, no se alcanzan los objetivos de producción de crudo y Pemex no tiene éxito con las perforaciones.
En tanto la empresa aumentó más de cuatro veces las inversiones en el último decenio hasta unos $23.000 millones anuales y expandió la exploración, ninguno de sus 18 proyectos de exploración en aguas profundas en el Golfo de México ha descubierto un crudo comercialmente viable. Sin inversión suficiente, México podría convertirse en importador de petróleo en el año 2020, según un estudio realizado por la Rice University en Houston.
Una reforma del petróleo abrió los proyectos de exploración y producción a empresas privadas y extranjeras por primera vez desde la expropiación sin otorgar ni propiedad ni derechos sobre las reservas de crudo. El año pasado, Pemex otorgó dos unidades a Petrofac Ltd. y una a Schlumberger Ltd. para producir crudo en yacimientos envejecidos. El monopolio estatal está ofreciendo ahora seis proyectos más, que incluyen yacimientos costeros, a desarrolladores privados.
Es posible que los contratos sobre la base del resultado no atraigan suficiente inversión privada para revertir las caídas de la producción, dijo Antonio Szabo, máximo responsable ejecutivo de la empresa de investigación con sede en Houston, Stone Bond Technologies y ex responsable de abastecimiento en la empresa estatal Petróleos de Venezuela.
“Estos incentivos no son tan atractivos como las alianzas entre empresas”, dijo Szabo en una entrevista.
Una oferta pública de acciones de Pemex puede llegar a atraer nuevos inversores y emisores a la bolsa de valores de México. En los últimos 10 años, México realizó 26 OPI, en comparación con las 134 que tuvo Brasil.
“Es una terrible paradoja, que pese a la gran magnitud del sector energético en México no haya una sola empresa de energía que cotice en la Bolsa”, dijo el mes pasado en una entrevista Jesús Reyes Heroles, ex máximo responsable ejecutivo de Pemex.
Los retos para Pemex se acumulan día a día. La producción nacional está cayendo hasta un mínimo en 12 años, su pérdida trimestral anterior fue la más grande desde 2008.

Bloomberg/México