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México crece pese a inseguridad

De México, las portadas de los periódicos y los "teasers" de los principales noticiarios de televisión muestran las cada vez más sangrientas manifestaciones de las bandas de criminales, las cuales trata de extinguir el gobierno del presidente Felipe Calderón desde hace cinco años.
La sangrienta lucha del ejército frente a las bandas de narcotraficantes que ha dejado 38 mil víctimas según cifras oficiales, poniendo en segundo término los datos de crecimiento económico que ha mostrado México en uno de sus sexenios más positivos en este renglón.
La lucha justificada en innumerables ocasiones por el mandatario mexicano y su grupo de asesores y cuestionada por un numeroso sector de la sociedad civil, ha opacado el crecimiento económico de México que tan sólo en el 2010 creció en 5,4% su Producto Interno Bruto (PIB).
Estas cifras dadas a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), significan el crecimiento más alto en los últimos diez años, y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estima que para el 2011 el crecimiento sea de un 4,3%.
Pero, en cuanto a la volatilidad de los mercados se refiere, México es percibido como un mercado relativamente estable en comparación con otras economías emergentes, y se mantiene estable en un contexto de turbulencia en la economía internacional de acuerdo al indicador Credit Default Swaps, donde actualmente se ve claramente las crisis que viven Grecia, Portugal e Irlanda.
Entre otros logros presumibles del gobierno de Felipe Calderón es la tasa de inflación anual promedio que es la más baja en los últimos 42 años con 4,54%, de acuerdo a datos del Banco de México, promedio de diciembre del 2006 a mayo del 2011.
Como referencia durante el sexenio presidencial de Miguel de la Madrid, de 1982 a 1988, la inflación alcanzó un promedio de 95,1 y en el último sexenio, de los 71 años que gobernó el Partido Revolucionario Institucional (PRI), con Ernesto Zedillo de 1994-2000, el promedio de inflación fue de 22,1%.
En cuanto a la base tributaria y los ingresos tributarios no petroleros, cabe recordar que el petróleo, las remesas y el turismo significan la mayor fuente de ingresos de este país, se fortalecieron y se encuentran en máximos históricos gracias a las reformas fiscales del 2009 y 2010.
El padrón de contribuyentes activos pasó de 20,5 millones en 2005 a 34,1 millones hasta marzo del 2011, según el Servicio de Administración Tributaria, lo que significa una contribución promedio en el sexenio de Felipe Calderón de 9,5% al PIB.
Y cuando se ha cuestionado que la violencia podría alejar a los inversionistas extranjeros, las cifras muestran todo lo contrario, que ha ido en aumento de acuerdo a las cifras publicadas en la conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, que muestran que la inyección de capital foráneo en México fue de $300 mil millones.
En América Latina, Brasil es el país que ha captado la mayor inversión extranjera por arriba de los $400 mil millones.
Recientemente, en su visita a México, el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle, confirmó la confianza que existe en el extranjero por invertir en México, un país que también significa una puerta a Estados Unidos, el marcado más grande del mundo.
El pasado 15 de julio, Westerwelle dijo que las inversiones alemanas en México están subiendo, al citar la última encuesta de la Cámara de la Industria y Comercio Alemana que muestra que tres de cada cuatro empresas establecidas en este país planean nuevas inversiones para el actual 2011.
Alemania es el principal socio comercial de México en Europa desde hace diez años. En 2010, el flujo comercial entre ambos países alcanzó los $1.600 millones, lo que constituyó una tercera parte del comercio de México con la Unión Europea.
Un dato revelador es que la inversión extranjera directa en el estado de Chihuahua, el estado menos seguro, aumentó 43% en 2010, y el primer trimestre del 2011 el crecimiento ha sido de 83%, situación que tiene una fuerte relación por la cercanía con la frontera estadounidense.
En Chihuahua, más específico en Ciudad Juárez, la ciudad más violenta del país, es donde el gobierno mexicano ha lanzado su plan social más fuerte "Todos somos Juárez", orientado a reconstruir el tejido social, destruido por el crecimiento de las bandas de narcotraficantes.
La estrategia, que incluye 160 compromisos para fortalecer la economía, el empleo, salud educación y desarrollo social, significó una inversión total de $300 millones, confirmando que el gasto social del gobierno calderonista es más alto en comparación al de la seguridad en las calles.

México
Xinhua

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