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Mexicanos reducen gastos


Ciudad de México- Arnulfo Barrientos canceló su servicio de Internet después de que su gasto en alimentos subió 50%. José Luis Núñez y su esposa Mayela usan su automóvil dos o tres veces por semana en lugar de todos los días.
Barrientos y Núñez se enfrentan a la inflación más alta de México en más de tres años. Al igual que otros mexicanos, están reduciendo sus gastos extras y pensando dos veces antes de comprar carne o aceite para cocinar, dos productos que encabezan la escalada de los precios.
“Si antes uno podía comprar dos kilos de algo, hoy solo puede comprar uno”, dijo Barrientos, de 69 años, quien acababa de comprar unos mangos con su hija Aracely, en el mercado de San Joaquín en Ciudad de México. “Tuve que reducir mis gastos. Estamos viviendo de manera más económica”.
El presidente Felipe Calderón dice que los ciudadanos más pobres de México —donde el salario mínimo es de 52,59 pesos por día (US$5,11)— son los que más sufren el aumento de la inflación, especialmente de los alimentos. El jefe de Estado respondió eliminando impuestos a la importación sobre granos, negociando un acuerdo para que los productores congelen los precios de los alimentos procesados, y aumentando la ayuda gubernamental a las familias más pobres.
Los precios al consumidor subieron un 5,28% en la primera quincena de junio con respecto al año anterior, el porcentaje más elevado desde diciembre del 2004. Los costos de la electricidad, alimentos y gas natural impulsaron la inflación, dijo el 24 de junio el banco central.
Los precios récord de los granos han tenido un impacto desmedido en México porque el país importa gran parte de sus alimentos, dijo Merritt Cluff, economista sénior de la Organización de las Naciones Unidas para las Agricultura y la Alimentación, en Roma. “Los precios en México podrían subir mucho más este año”, dijo en una conferencia realizada este mes en Ciudad de México.
El costo de importar granos escaló un 62% a $1.600 millones en los primeros cuatro meses del año, según la agencia nacional de estadísticas.
México subsidia la
gasolina, manteniendo los costos más bajos que en Estados Unidos. Los consumidores están pagando más por el gas de propano y el gas natural usado para calentar agua y cocinar, así como la electricidad.
El 10% del maíz vendido en los mercados mundiales de materias primas es adquirido por México, donde se lo usa para alimentar animales. La escasez de maíz amarillo obligó a los productores agrícolas a volcarse al maíz blanco, que se usa para hacer tortillas —un producto básico de la dieta mexicana—, como comida de los animales. Los futuros del maíz casi se duplicaron en el último año.
Es probable que los precios internos suban junto con los internacionales, dijo la semana pasada el banco central en una declaración después de haber aumentado inesperadamente su tasa de interés en un cuarto de punto porcentual al 7,75% para combatir la inflación.
Barrientos, quien dice que depende de una pensión para pagar un tratamiento de quimioterapia, canceló un servicio de
Internet que le cuesta 600 pesos mensuales, redujo el número de llamadas en su plan de telefonía y dejó de usar taxis, volcándose a medios de transporte público como el metro y ómnibus.
Núñez, de 41 años, dice que gasta unos 1.400 pesos por semana, un 40% más que hace un año, en alimentos para los cinco integrantes de su familia. Además de eliminar el uso diario del automóvil, también contrató un paquete de televisión por cable más económico.
El Gobierno de México anunció un acuerdo con grupos sectoriales el 18 de junio para congelar el precio del atún enlatado, café, frijoles y más de 150 productos hasta fin de año.
“Ha habido un aumento significativo en los precios de los alimentos en todo el mundo”, dijo Calderón al hacer el anuncio. “El Gobierno ha estado trabajando y seguirá haciéndolo para impedir que esto afecte los bolsillos de los mexicanos”.
Calderón eliminó los aranceles de importación sobre el maíz, trigo, arroz y frijoles en mayo. También eliminó los impuestos a las importaciones de fertilizantes a base de nitrógeno y redujo a la mitad el impuesto sobre leche en polvo importada.
“Hemos dejado en claro que estas medidas de Calderón son insuficientes”, dijo Carlos Navarro, legislador del Partido de la Revolución Democrática. “Las familias están reduciendo sus comidas de tres a dos por día”.
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