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Mexicana estremece el mercado aéreo de México

La solicitud de Mexicana de Aviación, la segunda aerolínea del país, de ingresar en un proceso de suspensión de pagos para reestructurar sus enormes deudas estremeció ayer al mercado aéreo de México, en medio de los reclamos de los empleados de la compañía que niegan ser los responsables de la crisis.
La empresa, que opera unos 480 vuelos diarios, informó ayer que presentó el lunes ante un juzgado una solicitud de concurso mercantil (suspensión de pagos) para “reestructurar sus costos y asegurar la viabilidad de la empresa”.
El anuncio se da en medio de una gran polémica entre los directivos de la empresa y los pilotos y sobrecargos, que en los últimos días han cruzado declaraciones en medios de comunicación y conferencias de prensa.
Mexicana anunció el lunes que buscaba un acuerdo con sus sindicatos para recortar a menos de la mitad su actual plantilla de pilotos y sobrecargos y que, a los que sigan en la empresa, les rebajaría los salarios un 40% como una medida para salir de la crisis financiera.
Asimismo, pretende reducir la plantilla para pasar de los actuales 776 pilotos a 482 y dejar en 822 la cifra de azafatas de un total de 1.800, propuesta que fue rechazada categóricamente por las asociaciones sindicales de Sobrecargos de Aviación de México (ASSA) y de Pilotos Aviadores de México (APSA).
Los trabajadores consideran que los problemas que atraviesa la empresa se deben a la “pésima” administración del consorcio aéreo, propiedad del grupo hotelero Posadas del mexicano Gastón Azcárraga.
ASSA lamentó ayer en un comunicado que a los empleados se les haga responsable de los problemas de la empresa.
Por el contrario, la compañía argumenta que la estructura de costos laborales de Mexicana “se encuentra muy por encima del promedio de la industria a nivel global, por lo que su nivelación es una condición indispensable para alcanzar una reestructuración con los acreedores y la viabilidad de la empresa”.
Desde hace más de un año varios analistas habían argumentado que era necesaria e inminente una fusión entre Mexicana y Aeroméxico, la mayor compañía aérea del país, que opera 600 vuelos diarios, por las difíciles circunstancias que atraviesa el mercado.
Incluso, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de México había presionado a las dos firmas para que se integraran, lo que finalmente no sucedió.
En años pasados quebraron en México varias líneas aéreas, entre las que se cuentan Aerocalifornia, Azteca, Nova Air y A Volar.
Los problemas financieros del sector en México tienen entre sus causas la crisis económica global y la contingencia sanitaria por la epidemia de la gripe A, que afectó al país el año pasado, lo que tuvo como consecuencia una reducción en la demanda de viajes.
El juez mexicano deberá ahora nombrar a un experto que verifique la validez del concurso mercantil, y después se iniciará la etapa de conciliación, que tiene como propósito lograr un convenio de reestructuración entre la empresa y sus acreedores.
La compañía explicó que el llamado “concurso mercantil” le permitirá “negociar una reestructuración de deuda con sus acreedores o, de lo contrario, se declara formalmente la quiebra”.
Mexicana aseguró que no busca “suspender o terminar operaciones”, sino continuar sus operaciones “sin afectar directamente a los clientes” ni los servicios que presta a sus pasajeros.
La solicitud de suspensión de pagos, si es aceptada por el juez, afectará solamente a Mexicana, y no a sus aerolíneas regionales Click y Link, que son “independientes” y “continuarán operando sin cambios”, expresó la firma.
La aerolínea cuenta con 61 aviones, de los cuales 9 son propios y los 52 restantes están contratados en arrendamiento.
Tres aeronaves que tenía la aerolínea las perdió en días pasados al rescindir unilateralmente un arrendador de Canadá y otro en Chicago (EE.UU.) el préstamo de los aparatos.
Según Mexicana, en los últimos años ha logrado ahorros superiores a $692 millones y “aportaciones de recursos” por $292 millones.

México
EFE


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