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Jueves, 15 de noviembre de 2018



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Merkel y Poroshenko denuncian violaciones en Ucrania

EFE | Martes 23 septiembre, 2014

Kiev y los separatistas prorrusos reforzaron el sábado en Minsk, la tregua decretada el pasado 5 de setiembre al firmar un memorandum de paz. AFP/la republica


Merkel y Poroshenko denuncian violaciones en Ucrania

Angela Merkel, canciller alemana, habló con Petró Poroshenko, presidente de Ucrania,  y ambos mostraron su preocupación por las persistentes violaciones del alto el fuego por parte de los separatistas, prorrusos en el este del país.
Merkel felicitó a Poroshenko por los últimos acuerdos alcanzados y por las leyes presentadas para otorgar un estatus especial de autonomía a las zonas controladas por los rebeldes y una amnistía condicionada, según informó la Cancillería.
A su juicio, son pasos importantes para aplicar los acuerdos de Minsk sobre el alto el fuego.
No obstante, según se apunta en el comunicado, Merkel "compartió la preocupación del presidente ucraniano ante las persistentes violaciones" de la tregua por parte de los rebeldes prorrusos.
Para lograr una aplicación efectiva del alto el fuego e iniciar un diálogo político, ambos mandatarios exigieron además con urgencia "la retirada completa de las tropas rusas de los territorios en disputa" y un acuerdo que garantice la seguridad de la frontera entre Rusia y Ucrania.
Las autoridades ucranianas denunciaron nuevas violaciones del alto el fuego por parte de los rebeldes prorrusos durante este domingo, cuando los dos bandos enfrentados en el este del país debían desmilitarizar una zona de 30 kilómetros en torno a la línea que separa sus posiciones actuales.
La conversación entre los mandatarios se da después de que grupos separatistas cañonearon las posiciones de los militares ucranianos desde zonas cercanas a núcleos de poblaciones, informó el centro de prensa de la Operación Antiterrorista, como llaman en Kiev la campaña militar desplegada contra los sublevados en las regiones de Donetsk y Lugansk.
Kiev y los separatistas prorrusos reforzaron el sábado en Minsk la tregua decretada el pasado 5 de setiembre al firmar un memorándum de paz que, entre otras cosas, obliga a la creación de una zona desmilitarizada de 30 kilómetros de ancho de la que deben ser replegadas todas las armas de gran calibre.
Pero, de hecho, desde la declaración del alto el fuego, las fuerzas de Kiev recuperaron parte del terreno perdido.
Los territorios bajo el control de los prorrusos, aproximadamente un tercio de las regiones orientales de Donetsk y Lugansk, gozarán de un estatus especial con amplias competencias que van desde la formación de sus propias fuerzas policiales y órganos judiciales hasta la posibilidad de establecer relaciones económicas con la vecina Rusia.
El presidente de la Rada, Alexandr Turchínov, precisó que las zonas concretas que se beneficiarán de ese estatus especial aprobado por el Parlamento el pasado martes aún deben ser delimitadas por los diputados.
Las autoridades ucranianas se plantean incluso establecer una auténtica frontera, con fortificaciones y fosos, entre las zonas prorrusas del este y el resto del país "para impedir que se extienda la infección" separatista, en palabras de Poroshenko
Por otra parte, Tomasz Siemoniak, ministro polaco de Defensa, aseguró que Polonia está abierta a vender armamento a Ucrania en caso de demanda, mientras que Rusia se opone a un mayor acercamiento entre Ucrania y los países miembros de la OTAN.
"La industria militar de Polonia está interesada en vender armamento a Ucrania si existe disposición por la parte ucraniana", dijo Siemoniak.
"Disponemos de varios productos que pueden ser interesantes para Kiev", añadió Siemoniak, quien recordó el interés de las fábricas polacas en exportar.
La OTAN asegura que la Alianza como organización no enviará armas a Ucrania, ya que no es un Estado , aunque permite que cada aliado haga por su cuenta lo que considere oportuno; Rusia se opone a cualquier acercamiento entre la OTAN, sus países miembros y Ucrania.
Siemoniak también se refirió a la nueva primera ministra polaca, Ewa Kopacz, quien tomó posesión sobre el conflicto de Ucrania.

Berlín/EFE