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Martes 13 Mayo, 2008

Mercado cambiario ineficiente


En Costa Rica, aumentó significativamente el nivel de incertidumbre relacionado con el mercado cambiario. Es importante distinguir entre incertidumbre, el tema que ahora interesa, y simple riesgo. En 1921, Frank H. Knight, profesor de economía de Chicago, explicó que el “riesgo” es cuantificable mientras que la “incertidumbre” simplemente no se puede cuantificar (Risk, Uncertainty and Profit). En ese sentido, la creciente incertidumbre acerca del valor futuro del colón con respecto al dólar dificulta la toma de decisiones sobre la moneda en que conviene ahorrar, pedir un préstamo, fijar los precios para bienes y servicios, negociar un contrato, elaborar presupuestos y evaluar alternativas de inversión.
En momentos de gran incertidumbre aparecen oportunidades para quienes cuentan con capacidad para ver más allá de la tormenta. En nuestro caso, la incertidumbre es aplaudida por el Fondo Monetario Internacional, el BCCR y, muy especialmente, por quienes participan activamente y ganan con la especulación. En las circunstancias actuales, la ventaja mística y entendimiento superior que proyectan estos grupos, al supuestamente consultar sus bolas de cristal, se deriva de una realidad mundana: el acceso a información privilegiada—conocer un dato importante antes de todos los demás actores en el mercado.
Mercado ineficiente. El mercado cambiario costarricense se ajusta a la definición de un mercado ineficiente de Andrei Shleifer, profesor de economía de Harvard: “…, desviaciones sistemáticas y significativas con respecto a la eficiencia se espera que persistan por largos periodos de tiempo”. (Inefficient Markets, Oxford University Press, 2000) En declaraciones recientes, el gerente del BCCR manifestó que: “el Banco revelará después el monto con el cual intervino, ya que, si esa suma se publica el mismo día, se podría “propiciar la participación de otros agentes que, al conocer los montos o la regla de intervención, de alguna manera terminan encontrando oportunidades de negocio”. En otras palabras, reconoce que cuentan con información privilegiada y que es factible utilizar esa información para intervenir en el mercado y realizar ganancias extraordinarias. En la práctica, la información supuestamente secreta del BCCR se filtra a través de contactos formales e informales hacia los “grandes jugadores” en el mercado. Estos incluyen, entre otros, bancos de inversión, analistas financieros, asesores de inversión y grandes inversionistas individuales, tanto nacionales como internacionales. Las ganancias que realizan sistemáticamente esos grupos son en todos los casos equivalentes a las pérdidas en las que incurren las partes menos informadas —todos los ciudadanos no privilegiados.

Para acabar con esa incertidumbre y clausurar el ineficiente mercado cambiario, sería necesario permitir la libre competencia entre monedas, eliminando la condición del colón como moneda de curso legal forzoso, y prohibir la intervención del BCCR en el mercado cambiario.

Luis E. Loría Rojas
Investigador IICE-UCR
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