Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 4 Febrero, 2015

La Asamblea Nacional del Partido Liberación Nacional, del próximo sábado, ¿provocará cambios para ese partido?


Pizarrón

Menudencias políticas

I

El asunto del obispo de la Presidencia no está acabado. Los resultados de la comisión legislativa que analizó el caso Procuradora General de la República – Viceministro de la Presidencia no ha concluido. Están emitidos sus resultados pero no se ha concretado nada al respecto.
Dos funcionarios del servicio exterior han caído con motivo de externar sus opiniones parcializadas, públicamente difundidas, sobre este asunto, evidenciando que los embajadores, ni funcionarios de la Cancillería, no pueden, ni deben, meterse en estas discusiones políticas locales.
Estas caídas hasta ahora demuestran el peso, y el respeto que se le tiene institucionalmente, a la Procuraduría General de la República y su jerarca.
Para comer pescado, como decían mis abuelitas, hay que tener mucho cuidado… Los pescados han sido otros peces… hasta ahora nada sustanciosos… aunque los anzuelos siguen en el agua, revuelta y no tan mansa.

II

De las actas de esta comisión legislativa se puede hacer una transposición cuidadosa de las palabras emitidas por quienes comparecieron, con algunos puntos suspensivos entre ellas, para tener una mejor y ordenada lectura de los sucesos que se dieron de manera oficial entre ambos funcionarios directamente involucrados haciendo relucir la verdad real de lo acontecido.

III

Los últimos pronunciamientos de la Procuraduría General de la República, conocidos postsesiones de la comisión legislativa, pero redactados desde antes de esas sesiones, ¿influyeron en las conversaciones que se dieron orientadas a intercambiar opiniones sobre el futuro de la Procuradora, reconociendo el exviceministro de la Presidencia que la Procuradora no tenía buenas relaciones con los ministros, con tan solo dos de ellos, sin que en esa pequeña lista estuviera la superior jerárquica de la Procuraduría?

IV

Aunque se ha bajado el diapasón de este asunto, aún no sabemos cuánto durarán los intervalos de los tonos mayores y menores, o de los semitonos mayores, que todavía vibran. Solo falta el grito de guerra final: ¡al diantre!, que no al diablo o demonio … ¡al obispo!

V

Cambiando de partitura. Salió para Venezuela el nuevo embajador designado, Federico Picado Gómez, amigo de muchísimos años, buen conocedor de la realidad venezolana, con buenas conexiones políticas en ese país, con la misión clara de tener las mejores relaciones posibles con el gobierno venezolano. Excelente nombramiento del Presidente y de la Cancillería.
Difícil misión lleva entre pecho y espalda, entre su corazón y su cerebro, no por la relación política que se pueda y quiera impulsar, y la buena voluntad del nuevo embajador, sino por la grave situación económica, social y descomposición política que sufre Venezuela, que encuentra hoy un gobierno menos compacto, con varios interlocutores institucionales, expresados fundamentalmente en cuatro facciones gubernativas y militares, con una crisis económica que entre marzo y mayo probablemente se agudizará profundamente, y que poco ayudará a estimular vínculos comerciales de doble vía, por la escasez de divisas y la dificultad para obtenerlas.
Buena suerte, Federico, en esa delicada misión.

VI

La otra partitura. La Asamblea Nacional del Partido Liberación Nacional, del próximo sábado, ¿provocará cambios para ese partido? Arismo y figuerismo, ¿las nuevas bases fundacionales hacia 2018?

Vladimir de la Cruz