Menos gasto y mayor eficiencia
Si los gerentes de las instituciones del Estado hicieran un estudio de necesidades y rendimiento de su recurso humano para ser más eficie...
Si los gerentes de las instituciones del Estado hicieran un estudio de necesidades y rendimiento de su recurso humano para ser más eficientes con menos funcionarios, la población comenzaría a beneficiarse más por medio de los impuestos que paga
Acerca de aumentar la eficiencia del sector público se habla desde hace años, pero el tema no había sido más que palabras y sobre todo quejas del sector privado, hasta que dos esfuerzos de este gobierno apuntan a salir del discurso a la acción.
Uno tiene que ver con la gerencia del Banco de Costa Rica (BCR) que presentará la semana próxima un plan estratégico a la junta directiva de la institución, a fin de despedir a un 10% o más de su personal, reduciendo así costos operativos.
Y otro esfuerzo similar hecho por esta administración es el de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz a principios de año.
Esto podría empezar a demostrar cómo es que se han venido incrementando año tras año desde hace mucho tiempo esas planillas —y las de muchas otras instituciones públicas— innecesariamente, ya sea por deficiente administración o por clientelismo político.
Ahora saldrá del BCR personal con altos salarios y pluses varios como cesantía de 20 meses, 30 días de vacaciones, anualidades y dedicación exclusiva.
Con el dinero que se ahorre en una administración más eficiente, se podrán hacer cosas como más préstamos a las mipymes y pymes. Se podrán desplegar más acciones que forman parte precisamente de la razón por la cual existen en el país bancos públicos.
El sindicato, sin embargo, está defendiendo a esos funcionarios de altos salarios y variados pluses que dejarán de laborar en el banco.
Si los gerentes de las más grandes instituciones del Estado hicieran el correspondiente estudio de necesidades y rendimiento de su recurso humano y optaran también por ser más eficientes con menos funcionarios, la población comenzaría a beneficiarse más por medio de los impuestos que paga.
Pero además eso significaría un cambio importante que percibirían los contribuyentes que no están ahora en actitud de pagar más impuestos a pesar de que el déficit fiscal es el principal problema que tiene el país y que debe resolverse ahora, sin dejar que la situación precipite a Costa Rica hacia un desastre de graves consecuencias.
Estas deberían ser estrategias que se entretejan con otras respondiendo todas a un plan inteligente que coloque a nuestro país en posición de demostrar que entiende lo que ocurre hoy en el mundo y busca la luz que ilumine las acciones del Estado y el futuro de la nación.